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Un artículo para cerrar un excelente año 2016

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Hola a todos, deseo que se encuentren excesivamente bien, con toda la emoción que implica terminar un año y listos para arrancar el 2017 con actitud positiva y mentalidad que requiere el inicio de un ciclo nuevo.

Por mi parte, quiero compartirles que me encuentro excesivamente bien, muy feliz y con muchos cambios importantes en mi vida que me han permitido encontrar el equilibrio que tanto necesitaba, disfrutando lo que más me importa y sobre todo desarrollando nuevas habilidades que me han permitido regresar al lugar en el que me gusta estar, pero déjenme exponer todo desde un principio.

(Antes que nada, denme la oportunidad de hacer un pequeño apunte personal, he pensado en escribir este post desde hace muchas semanas, lo tenía en mi mente y pensaba en cada frase que DEBÍA decir, pero ahora que me enfrento a la “hoja en blanco” muchas palabras e ideas se han ido escapando y espero que regresen por todo lo que tengo que decir.)

No quise terminar el año 2016 sin explicar el motivo de mi silencio, las razones por las que decidí tomar una pausa tan necesaria en mis publicaciones de Análisis Realista y dejar de lado el mundo 2.0, principalmente lo voy a llamar CONGRUENCIA.

¿Congruencia? Si efectivamente, quienes han tenido la oportunidad de leerme por estos casi siete años de vida del Blog, sabrán que uno de los aspectos que siempre señalo es que debemos enfocarnos en lo importante, pues para mí eso tan importante en mi vida es la pequeña célula que integra mi familia y la maravilla más grande que me ha regalado el universo es el pequeño retoño que hace poco dos años llegó a mi vida, mi pequeño maestro Santiago.

En ese sentido, y con el apoyo de gente sumamente valiosa, en el mes de diciembre de 2015 me decidí a buscar un nuevo trabajo que me diera la oportunidad de pasar más tiempo con mi familia, y para el mes de marzo renuncié al que había sido mi hogar durante mucho tiempo y en abril ingresé a trabajar en una empresa totalmente diferente a hacer cosas totalmente diferentes a las que había hecho en toda mi vida.

Con la confianza de gente que creyó en mí, y con todo el miedo que implica dejar una enorme zona de confort en la que ya era alguien reconocido laboralmente, tomé mi mochila llena de ilusiones y emigré a la iniciativa privada, después de ser empleado del gobierno por muchos años.

Al principio fue difícil, pero después se puso peor, jajajaja, llegué al área de cuentas por cobrar de Gamesa una enorme compañía transnacional de origen español que se dedica a la construcción de Aerogeneradores de energía eólica, y los niveles de operación son sorprendentes, se habla de millones y millones de dólares con una sencillez impresionante, y al principio en mi curvita de aprendizaje no había dimensionado todo lo que implicaba mi nueva actividad.

Aquí tuve oportunidad de poner en práctica todo lo que durante años había escrito, la gestión de las tareas, el enfoque en lo importe, el manejo de las prioridades, y tuve que desarrollar actitudes que antes no necesitaba tanto, como la paciencia y la verdadera tolerancia a la frustración.

Imagínense ustedes a un abogado en un mundo financiero de la noche a la mañana, como les dije hace un momento, el que no sabe es como el que no ve, entonces yo no estaba teniendo mucha noción de lo que pasaba y lo que tenía que hacer hasta que venían los tremendos sustos del cierre de mes.

Aprendí a usar nuevas herramientas como SAP y me inscribí a un curso de Excel (que según yo dominaba muy bien), he tenido el apoyo de muchas personas que han creído en mí y he disfrutado de un nuevo estilo de vida con mucho más tiempo para hacer cosas con mi familia.

La verdad es que esa ha sido la más grande recompensa, tengo la oportunidad de acostar casi todos los días a mi hijo, son raras las ocasiones en las que no llego a tiempo a casa para él, tenemos los fines de semana para nosotros, hay horarios mucho más cómodos a los que tenía en mi anterior trabajo y la verdad es que eso es un cambio que se agradece enormemente, soy el papá de mi hijo y esposo de mi mujer, cuando antes estaba a punto de convertirme en un reflejo de ello debido a los horarios que tenía.

¿Y el blog? ¿Y ustedes? No crean que no he escrito porque no tenga nada que escribir, al contrario, creo que ahora más que nunca tengo muchísimas cosas por decir, casi podría escribir un libro completo con todo lo nuevo que he aprendido y lo que he vivido, pero aquí me cayó un tema de calidad, en mis nuevas funciones ocupo tiempo de efectivo y de calidad, lo que quiere decir que estoy en la oficina el tiempo que tengo algo que hacer y no debo cubrir “horas nalga” como antes.

En ese sentido, pues en mi ánimo de congruencia el tiempo que estoy en casa trato de no prender la laptop y estar realizando actividades con mi familia, viajamos mucho, salimos, convivimos con los abuelos, los tíos, los primos, los sobrinos y veo como esa interacción es buena para mi pequeño, quien se está desarrollando rodeado de amor y cariño.

Así las cosas, empecé a notar que simplemente no me gustaban los posts que escribía en mis trayectos al trabajo, me resultaban incongruentes, obligados y pausados, ¿saben? Y esto se debía a que no me tomaba el tiempo que necesitaba para escribirlos, entonces no quise hacer cosas al aire, por lo que mejor decidí poner una pausa.

Adicionalmente laboralmente no me encontraba donde me gusta estar, siempre he tratado de ser de las personas que no dan problemas, de los que son referentes en sus áreas, no de los “burritos” ¿me explico? Pero pues aquí en mi curva de aprendizaje estuve algún tiempo aprendiendo procesos y nuevos requerimientos de un área nueva, entonces hasta que pude llegar a ese punto me atreví a volver a escribir. Eso es lo que me gusta y esta semana siento que lo conseguí al llegar a mi meta de cobranza anual.

Así las cosas, creo que puedo darme un tiempo para todo, mi familia, el blog, ustedes, todo es importante, pero basta decir que entraré al 2017 como nunca antes lo había hecho y es con la satisfacción de que encontré un equilibrio real en mi vida y eso se lo debo a las personas que me apoyan y a quienes me dieron esta oportunidad.

Hoy quiero decirles que uno de los caminos a la felicidad radica en vivir en armonía con la gente que amas en congruencia con lo que realmente te importa y que eso solo se consigue siendo efectivo y eliminando los excesos de la vida actual.

Quiero agradecer a mi familia, amigos y demás personas que siempre están ahí para apoyarme y ayudarme a vivir mejor, de igual forma quiero agradecer a mis lectores leales que han tenido la paciencia de esperar a recibir este post, todo está bien, solo ha sido un cambio muy importante en mi vida que me ha permitido buscar ser mejor, agradezco a este 2016 por todas las bendiciones y retos que me trajo que me han ayudado a ser mejor.

Les deseo mucha felicidad en el año 2017 que casi iniciamos, atrévete a cambiar, a ser mejor y buscar siempre tu felicidad. Te quiero invitar a que hagas un análisis realista de lo que es tu vida y realices aquellos cambios que te permitan vivir en congruencia con lo que es importante en tu vida.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Las cosas más importante en la vida no son fáciles, implican sacrificios y dejar de hacer cosas que te gustan para alcanzar los objetivos y las metas que te planteas, para que ocurra debes actuar en consecuencia.

Omar Carreño

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3 Comments

  1. Hola Omar, tengo tiempo siguiendo tu blog, leyendo y disfrutando de tus articulos, sin embargo, en este “si te luciste”, te comento que tras varios días de intentar redactar este comentario, por fin se dio la oportunidad (me pasaba lo mismo que comentas, prefería estar tranquilo para escribirlo que andar con las prisas)…

    Admiro la decisión que haz tomado para dejar tu zona de confort y cambiar de trabajo de uno en donde ya tenías experiencia y “todo seguro” por algo totalmente nuevo; Los motivos que expones como determinantes para tomar la decisión del cambio laboral (principalmente el tiempo con la familia) hacen que me identifique aún más con este articulo.

    No eh cambiado de trabajo, pero lo eh pensado muchisimas veces, sin embargo, creo que con una situación algo anormal, aunque por mi mente varias veces pasa el “estoy harto, quisiera cambiar de trabajo”, realmente estoy lleno de retos no sólo en mi área de conocimiento (informática), si no que me han asignado tareas que me han permitido aprender sobre leyes, contabilidad, crédito y un sin fin de áreas diversas que jamás pensé fuera a aprender, No sólo eso si no que dispongo de un horario corrido que me permite tener tiempo con mi familia, e incluso tener otras actividades profesionales que me apasionan y complementar (llenan) el hueco que me deja el no desempeñar tiempo completo sólo sistemas(informática) en mi trabajo.

    Lo cual aún cuando eh pensado muchisimas veces en cambiar de aires, este articulo me ha hecho reflexionar sobre todo lo que tengo ganado aquí, en mi trabajo actual y que muchas veces no se valora como deberíamos, Tengo lo más importante tiempo con la familia, puedo estar cerca de mis padres para apoyarlos (y mi esposa también).

    así que agradezco enormemente tu articulo y cada que a venga a mi mente cambiar de trabajo (sólo por que sí), regresaré a él para recordar lo que tengo actualmente (y por lo que muchos pelean), para valorar siempre de la mejor manera si será para mejorar el cambio..

    Saludos…!

  2. Todo el día con la mente dispersa en dudas sobre mis nuevos retos laborales, continuar en mi zona de comfort o no y cosas semejantes y tu artículo me viene da dar la inspiración que tanto necesitaba.

    Gracias Omar, excelente año

  3. Hola Omar. Hacia tiempo que no leía tu blog, pero cuando lo hago siempre me llenas de ilusión como que todo es posible. Me cuesta mucho salir de mi zona de confort que por otro lado no es nada ideal pero lanzarme es como ummm.. pero tengo que hacerlo sino nada cambiará y no conseguiré cierta comodidad económica que es lo primero que me urge… y más cambios. Estoy recuperándome de una crisis personal fuerte (una ruptura matrimonial que me ha supuesto mucha tristeza ya que
    nos llevábamos muy bien, pero la vida cambia…) y con mis recursos y capacidades he salido adelante pero me queda aún, confiar en mi. Un abrazo

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