Pages Navigation Menu

¿Tenemos remedio los desordenados?

Hace algunos días recibí una pregunta bien directa vía Twitter: ¿Tenemos remedio los desordenados?

Esta pregunta me hizo reflexionar muchísimo, ya que de primera instancia la persona que me la hizo se reconocía a sí misma como una desordenada, lo cual a mi parecer es algo excelente, ya que sabía claramente cuál era su debilidad, su tendón de Aquiles, su área de oportunidad.

Después, el hecho de cuestionarse si existe algún remedio, me hizo pensar: “¡Vaya, es que para necesitar un remedio, es porque esto es un mal!

A continuación hice un Análisis Realista de esta situación y llegue a la siguiente conclusión:

“Si, existe un remedio para los desordenados”

Vamos por partes, entendamos que la falta de orden en las cosas nos lleva a complicaciones caóticas, siempre hay un pretexto, siempre hay un retraso, siempre falta algo, siempre perdemos algo.

Esto es un problema desde el punto de vista práctico, sin embargo recuerdo que hablaban alguna vez del escritorio de Einstein, un verdadero caos, sin nada de orden, pero en cierta forma su estructura mental, le permitía encontrar un orden en el desastre. Esta es la gran diferencia con muchos de nosotros.

Recuerdo que hace todavía unos años yo era muy desordenado, me parecía sumamente fácil llegar y poner una cosa en un lugar, y al siguiente día otra y después otra, generar un estado total de caos en mis cosas y después sufrir por no encontrar un papel, que había quedado perdido en el limbo de todo lo encimado.

Actualmente y a costa de muchos ejercicios, constancia y disciplina he logrado poner cierto orden a mi vida, el remedio fue el siguiente:

Poner cada cosa en su lugar, no dejar que se fueran acumulando cosas por mucho tiempo y cuando se da el caso, todo tiene que ir con cosas de su misma “familia”, es decir, los sobres con los sobres, libros con libros, de esta forma al momento de organizar es mucho más fácil ya que todo está a la mano y con cierta “clasificación”.

Habituarse a recoger las cosas al final de la jornada, ya que muchas veces se nos hace fácil dejar todo lo que usamos en un lugar y no dedicar ni cinco minutos a recoger nuestro reguero, es tan fácil como decir: “si esto no estaba aquí originalmente, ¿porqué lo tengo que dejar así?

También es recomendable aprender a tirar lo que no se usa, el bote de basura tiene una función específica, recibir aquello que no sirve ahora, ni servirá después, tan simple, la cosa es aceptar que podemos desprendernos de lo que no se usa.

Y por último, tener menos cosas, así, si tienes pocas cosas y cada cosa tiene un lugar es mucho más sencillo ordenar, porque cuando hay saturación nos cuesta más trabajo estar acomodando lo que se desordena, sin embargo, cuando es poquito, no cuesta tanto trabajo y puedes hacerlo mucho más rápido y cómodo.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Sí tenemos remedio los desordenados, porque no es normal vivir en el caos, es cosa de dedicar el tiempo justo para poner las cosas donde originalmente pertenecían y listo, cosa de cinco minutos más.

Omar Carreño

Si te ha gustado esta entrada, te invito a que recibas Análisis Realista en tu correo electrónico, para suscribirte sólo tienes que dar clic aquí.

Sígueme en Twitter:@OmarBlogAR

Artículos relacionados

Empieza por un cajón

Consumidor Minimalista

Cómo iniciar en el Minimalismo

¿Cuántas cosas necesitas? 

Ubicando “Cada cosa en su lugar”

Fotografía de Fogonazos 

7 Comments

  1. El problema está en no encontrar las cosas cuando las necesitamos o encontrarlas cuando precisamente no las necesitamos. Esa es una persona desordenada y desorganizada.
    Y esto se puede dar tanto en una persona que trabaja como el de la foto, o como otro que trabaja en el absoluto minimalismo.

    • En gran parte te doy la razón, aunque siendo minimalista, encontrar las cosas es algo que no requiere esfuerzo. Si sólo tienes 15 libros, por muy desordenados que los tengas, vas a encontrar el que quieres sin esfuerzo, pero si tienes 15000, ya depende mucho de cómo los tengas organizados para encontrar el que quieres.
      Otra cosa es tener una decoración minimalista y después tener los cajones atestados, pero eso ya es otro asunto 🙂
      Un saludo

  2. Hola hermano.

    Creo que por allí se comentó hace poco en un post tuyo que el desorden de nuestras cosas es el reflejo del desorden de nuestra vida. El asunto es no dejarse vencer y convencerse que siempre se pueden las cosas.

    Me identifico particularmente con el post porque en algún momento me senti sin remedio con lo de mi peso, y no solo eso, sino que hubo quien me lo llegó a decir.

    Pero no hice caso y hoy por hoy, tu puedes atestiguar de como he mejorado con lo de mi peso. Me sigue costando mucho, pero no me estoy dando por vencido y estoy en la pelea.

    La cosa es dar pasos, por más pequeños que sean, que esos serán el antecedente de grandes cosas en nuestra vida.

    Te mando un abrazo

    Saludos

  3. Hola Omar,

    Creo que buena parte de la culpa de que exista tanto desorden está en el propio lenguaje.
    En español, utilizamos el verbo “ser” para expresar cualidades intrínsecas y el verbo “estar” para indicar características temporales.
    Cuando alguien dice “soy desordenado” parece que está afirmando que le ha tocado ser así, igual que es rubio y tiene los ojos marrones. En realidad se debería poder decir “estoy desordenado” igual que decimos “estoy gordo” 🙂 Así nos daríamos cuenta que es algo que podemos cambiar igual que nos podemos quitar algunos kilos de encima para dejar de estar gordo 🙂

    Un fuerte abrazo

  4. Gracias Omar por recordar que el desorden NO es genético 🙂 Y como Luis bien dice: el problema también reside en la linguística. No solo en el “soy desordenado”, sino también en la imagen que muchos tienen de organización y orden. Piensan en muchas listas, horarios estrictos, vidas sin creatividad ni inspiración. Cuando en realidad lo opuesto es la verdad. Es más fácil crear y ser espontáneo si puedes confiar en un mínimo de estructura. Si sabes que no hay piedras bajo el agua, podrás saltar con más confianza. Y si tu mesa no está llena de papeles caducadas, te será más fácil escribir.
    Así que: despréndete de lo que no necesitas y concéntrate en lo que quieres conseguir. O en descubrir lo que quieres, que puede ser un reto igual de emocionante.

  5. Yo soy desordenada, pero siempre sé doóde tengo mis cosas. Yo sinceramente no se si se puede dejar de ser ordenado, es fácil decir que el remedio es simplemente poner todas las cosas en su lugar porque al final, y aunque uno lo intente, siempre llega un huracán que lo revuelve todo. El desorden es parte de la naturaleza de quienes lo sufrimos.

    • Corrijo:
      Yo soy desordenada, pero siempre sé donde tengo mis cosas. Yo sinceramente no se si se puede dejar de ser desordenado, es fácil decir que el remedio es simplemente poner todas las cosas en su lugar porque al final, y aunque uno lo intente, siempre llega un huracán que lo revuelve todo. El desorden es parte de la naturaleza de quienes lo sufrimos.

Trackbacks/Pingbacks

  1. Soy desordenado, ¿tengo cura doctor? » Sencillo es mejor - [...] 1. Para el tipo físico: hay multitud de soluciones. Está el clásico “un sitio para cada cosa y cada…

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *