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Qué hacer cuando el apego material es muy fuerte

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No, no es que estés mal, es parte de la naturaleza, en muchas ocasiones le damos un valor emocional y afectivo a ciertas cosas porque nos recuerdan a personas, momentos y lugares que son o han sido importantes para nosotros, por lo que los guardamos y los conservamos por mucho tiempo, aunque realmente no los usemos, aunque pasen meses y años y no los veamos, pero están ahí con nosotros.

La semana pasada recibí un comentario en el artículo La cruda realidad para una depuración exitosa que me hizo pensar mucho en este tema que para mí es la parte más complicada del Minimalismo y creo que para todos los que en algún momento atravesamos por la difícil tarea de deshacernos de un recuerdo, de algo a lo que le hemos asignado un peso específico en razón de un sentimiento.

Pero tranquilos no todo está perdido, como lo he descrito en mi libro Camino al Minimalismo, el recorrido minimalista no es de velocidad, es de resistencia, es de autoconocimiento y sobre todo de tolerancia.

Puede ser que entre tus cosas haya algo que realmente tenga un significado especial, hay quienes incluso viven depositando toda su fe a algún objeto material, tengo muy claro que la vida no va de eso, pero también la tolerancia me lleva a pensar que esto es posible mientras que no depositemos esta confianza en cada cosa que poseemos.

Por esto yo propongo un ejercicio muy práctico y funcional que te ayudará a lograr el desapego en algunos casos en donde el bien sujeto a depuración no es tan importante como para pasar el resto de nuestra vida con nosotros (Aclaro que nada lo es, pero tampoco quiero leerme tan radical ni falto de sentimentalismo porque si entiendo).

Cuando tengas duda de si realmente puedes dejar ir algo que crees que es muy importante para ti deposítalo en una caja de cartón, con un marcador escribe en la tapa cosas para depurar y séllala bien.

Guarda la caja en un lugar de difícil acceso, yo soy muy partidario de los espacios maleteros en la parte de arriba de los closets ya que si las cosas son muy pesadas verás el trabajo que te costará subir tu cajita ahí. Desde ese momento te será más fácil comenzar a pensar que realmente no necesitas esas cosas.

Deja que transcurran los días, verás que poco a poco te irás acostumbrando a ese espacio que dejaron tus cosas, no te preocupes que eso también es muy normal, cuando pasen los días te irás olvidando de las cosas que tienes guardadas y de esta forma te darás cuenta que el apego era algo tan pequeño como el valor que le habías dado a los bienes guardados.

Una vez que pase un tiempo razonable ve por tu caja y ábrela, verás que podrás depurar fácilmente el 90% de las cosas que tienes ahí, y con lo que te ha quedado abre nuevamente la caja y guarda las cosas que te estén costando trabajo y las nuevas cosas que hayan sido difícilmente depurables porque crees tener un apego.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Este ejercicio puede durar mucho tiempo, tanto como tú lo quieras, solo es cuestión de que te vayas haciendo a la idea de que lo que realmente necesitas y que los bienes materiales en muchas ocasiones no conllevan un sentimiento consigo mismo, ahora que si sientes que hay algunas cuantas cosas, (máximo cinco) que deseas conservar porque su valor sentimental es muy grande, trata de buscarles el mejor lugar posible, porque eso es importante para ti.

Omar Carreño

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Fotografía  de Stock.XCHNG

3 Comments

  1. Hace cinco años ya… que me dejaron un altillo para guardar unas cajas con cosas de mi “personal naufragio”, No las he olvidado, tampoco las he usado, pero sí he tenido que hacerme con algunas similares al no poder acceder al altillo…
    Rescatada una de ellas, me sorprendió encontrar mi despertador electrónico aún funcionando con las pilas puestas ya sulfatadas (lo guardé de la manera apresurada del que hace las maletas en plena huida…) lo tengo –el despertador- en espera de realizarle una limpieza e indultarlo por resistente –que creo que se lo ha ganado- contaré el resto de mis sensaciones al respecto en una entrada que me has inspirado con la renovación de este asunto.
    Un abrazo, querido amigo Omar…

  2. Cuando puedes romper el apego a lo material, llega la liberación y la vida cambia para siempre.

    Buen artículo, hermano. Gracias!

  3. Omar:

    Muy buenas tardes, tengo una duda me ha interesado mucho adquirir tu libro, pero creo que solo se puede leer en computadora (que por el momento no tengo, solo la pc del trabajo pero ni de chiste pensar en ponerme a leer con mi tiempo reducido) y en el celular que el que tengo es tan basico que ni camara tiene,,,,, definitivamente no lo vas a vender impreso?¿

    Saludos

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