Pages Navigation Menu

Nueva Serie: Aprendiendo a Trabajar

Hoy anuncio el inicio de una nueva serie en el blog Análisis Realista, ya que tras haber hecho uno me he dado cuenta que hay una materia que nos brincamos todos en algún momento de nuestra vida y es la de Aprender a trabajar.

Nadie nos enseñó en ningún momento de nuestra formación cómo debemos trabajar, es más aunque llevemos “prácticas profesionales” esto no se compara a lo que es la realidad de la vida laboral.

En cierta forma se nos enseña cómo estudiar o mejor dicho cómo memorizar para pasar nuestros exámenes sin racionalizar, en las áreas prácticas nos explican más o menos lo que es un escrito o cómo ver una medida, más nunca nos enfrentamos a la realidad del día a día.

Definimos nuestra carrera con base a nuestras aptitudes y habilidades, creemos ser buenos para algo y que conocemos plenamente de lo que va a tratar nuestra vida a una muy temprana edad, y de ahí partimos toda una carrera profesional, sin haber experimentado realmente el mundo laboral al que nos enfrentaremos realmente, algo de esto ¿les suena familiar?

Particularmente como abogado hubieron momentos en los que creí que el hecho de mi fascinación por la lectura, mi pasión por la justicia y en cierta forma alguna facilidad de palabra, eran requisitos para convertirme en un abogado más importante que los de la Ley y el Orden.

Pues bien, la realidad es que el exceso de burocracia y corrupción que ensucian a veces el sistema judicial me hicieron darme cuenta que el Derecho, al menos en la parte procesal no es propiamente lo mío. Eso de andar metido en Juzgados y “negociando” con los funcionarios públicos no es como que mi pasión realmente.

Batallé mucho en esos momentos y seguí buscando aquello en lo que me sintiera más “cómodo” en el mundo del Derecho, pero la verdad es que ni los cursos procesales, ni los simulacros, ni los trabajos de medio tiempo que tuve durante la carrera me prepararon realmente para la realidad laboral.

La realidad laboral es aquella en la que tienes más obligaciones, comienzan los “deadlines”, la gente espera que sepas cómo hacer las cosas aunque en tu vida has visto siquiera cómo redactar un correo profesional.

Hoy en día, tras muchos tropiezos y descalabros he aprendido algunas cosas que me han facilitado enormemente el trabajo diario, me siento más tranquilo aunque hayan cuestiones complejas por resolver, manejo mejor mis procesos y por lo mismo me siento tranquilo con mis resultados diarios.

Todo esto es parte de un mundo en el que la productividad juega un papel importantísimo, por eso este tema es tan necesario en nuestra vida diaria, pues nos otorga los hábitos para vivir y hacer las cosas como se tienen que hacer, en el plazo solicitado y quitando todos esos vicios que nos vuelven más lentos.

Pero ¿De qué sirve conocer los hábitos si los fundamentos están mal? Entonces a partir de hoy haré un espacio para incorporar en este blog algunos elementos fundamentales para “aprender a trabajar”, respondo con esto a la petición de muchos lectores que me hicieron ver la necesidad de una temática de este tipo, sin embargo al ver la extensión de aspectos a considerar me vi felizmente “obligado” a lanzar esta serie.

Para muchos desde el momento mismo de salir de la carrera ha iniciado una batalla constante contra el concepto establecido del trabajo, han ascendido, han crecido profesionalmente, sin embargo hay cosas que simplemente no han sido nunca aprendidas, hay aspectos que se desconocen y todo esto encierra un nicho de necesidad para saber cómo y qué hacer.

Con temas como el esfuerzo, la disciplina, la gestión del tiempo, el concepto de cliente, la motivación y hasta algunos formatos, prometo hacer de esta serie una guía para encontrar nuevas formas de hacer las cosas.

Espero contar con su apoyo y la sana crítica que siempre me han brindado para seguir haciendo de este un blog que ayude a mejorar todas las esferas de nuestra vida.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Así como en algún momento nos enseñaron a memorizar las tablas de multiplicar, de la misma forma es posible aprender a trabajar de una mejor manera, no importa si eres autoempleado, subordinado o director, siempre habrán cosas nuevas que podamos aprender, no soy portador de la verdad absoluta, sin embargo tengo idea de hacia dónde se deben encaminar los verdaderos esfuerzos.

Omar Carreño

Si te ha gustado esta entrada, te invito a que recibas Análisis Realista en tu correo electrónico, para suscribirte sólo tienes que dar clic aquí.

Sígueme en Twitter:@OmarBlogAR

Artículos relacionados

Limitantes psicológicas de la productividad (y cómo resolverlas)

Cómo lidiar con un jefe improductivo

Erradicar los vicios de la productividad

La mejor forma de ser realmente productivos

Construye tu Historia de Vida

Cómo adoptar nuevos hábitos

Fotografía de Stock.XCHNG

3 Comments

  1. Estoy expectante admirado Omar ante tus próximos artículos…
    El mundo del trabajo es algo muy familiar en mí, pues me incorporé a él con 14 años.
    Simultaneé mi trabajo con mi formación académica unas veces y autodidacta otras. Ya en tu planteamiento dices algo que tiene mucha trascendencia: “Nadie nos enseñó en ningún momento de nuestra formación cómo debemos trabajar, es más aunque llevemos “prácticas profesionales” esto no se compara a lo que es la realidad de la vida laboral.”
    Eso se llama “experiencia” y he aquí que el drama y la incongruencia está servida…
    En el Reino de España, cuando estás en la sazón de tu vida, cuando eres más experimentado y sabio en tu oficio…
    Te despiden del trabajo y ponen en tu lugar a una persona sin tus “valores añadidos” lo que le reporta al empresario la ruina económica por avaro mercantil…
    Pero esto en sí es un tema para debate aparte.

    Un cordial saludo Ávalon

  2. Al ingresar de la universidad sentimos que dominaremos al mundo y cuando llegamos a pedir trabajo nos preguntan Que sabes hacer? y oh sorpresa de nada me sirvió tener excelentes notas.

  3. Hay un dicho que dice “Otra cosa es con guitarra”. Si bien es importante adquirir conocimiento (universidad por ejemplo), lo que se nos olvida es que: el mejor conocimiento se obtiene con la práctica.
    Uno puede entender qué es el dolor, describirlo, analizarlo y explicarlo. Pero hasta que no te rompas el pie, no sabrás a ciencia cierta qué es y qué se siente.

    Un abrazo,

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *