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Mis tentaciones materiales y cómo he aprendido a controlarlas

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¡Qué difícil! La realidad es que todos tenemos alguna debilidad por algún producto en específico, puede ser la ropa, los gadgets, las herramientas, los accesorios, los recuerdos de los lugares que visitamos, en fin, esa debilidad consumista por algunas cosas que anhelamos tener.

¿Es malo? No, no creo, si no, entonces no habría personas que lo vendieran, ni tampoco habríamos quienes lo compráramos, así de simple, estaría prohibido, pero no es así, es accesible para todos, nos tienta por adquirirlo, no importa cómo y lo peor es que una vez que lo tenemos, empezamos a buscar el siguiente artículo que complementa el primero y así la historia.

Como Minimalista no estoy exento del gusto por ciertos artículos, me encantan los gadgets y las figuras coleccionables de las películas o deportes que me gustan, antes de iniciar este camino, era muy fácil darme esos pequeños “lujitos”, ahora las cosas son diferentes.

La primera pregunta sería ¿Han dejado de gustarme esas cosas? No, en lo absoluto, me puedo quedar por horas viendo como cada vez han ido perfeccionando mucho más la calidad de los detalles en esas figuras, cómo incorporan situaciones para recrear escenas de las películas.

En los gadgets igual, la forma en la que se hacen ahora las cosas, cada vez más real, más dinámico, más práctico, esas son las ventajas de esta época y como tal me encanta ir viviendo los cambios que se van dando, sin embargo todo con mesura y en su justa medida.

Pero ¿Cómo he aprendido a controlar el impulso por adquirir ese tipo de cosas? Aquí la forma:

a) Menos es mejor: Esta regla ha sido clave para que lleve una vida sin tanto consumo innecesario, realmente he aprendido que con menos cosas la vida es más simple, así que trato de tener aquello que realmente utilizo y darle el mayor “desgaste” posible.

b)  Pagos totales: A ver, si quisieras adquirir un artículo muy caro sin ayuda del crédito, ¿sería posible? La gran mayoría de las compras que no son necesarias salen de nuestro presupuesto, porque no las hemos planeado, así que una forma de limitar las tentaciones es haciendo los pagos totales.

c)  No hay espacio: En mi casa, cada cosa tiene su lugar, las zonas comunes tienen pocos adornos y lo que es mi espacio no tiene un lugar para que ponga mis figuras coleccionables, el único lugar donde podría ponerlas es en mi escritorio y como me encanta expandirme cuando trabajo en casa, he optado por no poner gran cosa, de esta forma no existe dónde poner cosas innecesarias.

d) Aceptar que no lo necesito: Cuando alguien me dice: “Pero si te gusta, ¿por qué no lo compras?” Mi respuesta es: “Porque realmente no lo necesito”; una cosa es que algo me guste mucho y otra muy diferente que realmente deba adquirirlo, cuando los artículos no tienen ningún fin, prefiero enfocarme en lo que es realmente importante y listo no pasa nada.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Hay artículos que son realmente necesarios y por los que vale la pena invertir, aquellos que te ayudan a resolver cuestiones personales, laborales, de trasporte, en fin, los que te permiten desarrollar tu vida mejor, siempre realiza un análisis y mantén el autocontrol para identificar aquello que no necesitas, es muy simple si no se utiliza no es necesario.

Omar Carreño

 

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Fotografía  de www.draco-store.com

 

 

 

 

3 Comments

  1. Estimado Omar:
    Combatir la parte menos evolucionada del ser humano (consumismo) resulta un combate durísimo dada la gran oferta que tenemos para caer en él.
    Todas la opciones que apuntas son a mi juicio correctas, pero la que me parece sobresaliente es la marcada como B, es una muy buena forma de ralentizar y moderar el impulso consumista, además de mucho más satisfactoria por el resultado final.
    Y como dices al principio: “…y lo peor es que una vez que lo tenemos, empezamos a buscar el siguiente artículo que complementa el primero y así la historia.”
    Un saludo.

  2. Yo tengo debilidad por los productos electrónicos. Ahora sin embargo con tantos amigos minimalistas como tú o Avalon cada vez me cuesta más gastar el dinero en ellos. No es infrecuente entrar en una tienda de electrónica y salir con las manos vacías, cosa que antes no me pasaba nunca.
    Un saludo.

    • Hola Ivan,

      La realidad de las cosas es que es un síntoma normal para quien empieza a darse cuenta de las ventajas de llevar un vida minimalista, te felicito enormemente y quiero que sepas que me da mucho gusto por ti, no decaigas en el intento por seguir haciendo bien las cosas.

      Te mando un abrazo con gran orgullo.

      Saludos,

      Omar Carreño

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