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Minimizando las adquisiciones

Hace una semana Iago Fraga de Técnicas de Organización dejó un comentario sumamente interesante y reflexivo en la entrada la Depuración Consciente y no pude resistirme a escribir un poco al respecto.

En esencia la idea es que para realizar una verdadera consciencia minimalista no basta nada más con reducir nuestras pertenencias, sino también disminuir nuestras adquisiciones.

Es un hecho que debemos intentar tener lo indispensable, para eso lo conveniente es reflexionar activamente de qué necesitamos, honestamente hablando yo me deshice de ciertas cosas y posteriormente adquirí algunas otras que justificaron en funcionalidad e importancia reducir otras.

De esta forma actualmente cuento con aquellas cosas que realmente ocupo y de momento no necesito nada, así que puedo enfocarme en aspectos más importantes para mí, el verdadero reto radica en analizar y cuestionarnos todas las cosas que pensamos adquirir con las siguientes preguntas básicas:

¿Lo necesito?

¿Realmente lo voy a usar?

¿Me hace falta?

¿Me veo con él en el futuro?

Si contestas con un No, así sea dubitativo, al menos a una de esas preguntas entonces No lo adquieras, se volverá un artículo más en tu vida que no tendrá un lugar determinado.

Las adquisiciones que realices deben centrarse en que sea algo que realmente necesites, que cumpla una función determinada, que reemplace un bien que esté descompuesto o desgastado y que tengas oportunidad de sacar algo cuando este ingrese.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Nuestras posesiones materiales nos vuelven vulnerables al apego, adquirir es necesario mientras tenga relación con lo que realmente es importante en nuestra vida.

Omar Carreño

16 Comments

  1. me gusta la conexion que tienes con lo esencial ,espiritu

    • Hola Juan Manuel,

      Fíjate que me encuentro en una búsqueda constante por llegar a ese punto, creo que es la mejor forma para calmar nuestra vida, pero es un camino largo de mucho aprendizaje.

      Mil Gracias por tus palabras.

      Saludos,

      Omar Carreño

  2. Hola Omar.

    Considero que las adquisiciones se reducen cuando cambiamos radicalmente nuestra forma de ver la vida. Y todos idealmente deberíamos de estar en ese proceso. Lo que pasa es que como fuimos educados para acumular es bien difícil romper eso. Pero ese es el reto.

    Lo triste es que vamos perdiendo nuestra esencia. Me pongo a pensar que tan diferentes serían nuestras vidas si con el mismo entusiasmo con el que acumulamos cosas, así acumuláramos amigos, vivencias, y en general todo lo que aporta a nuestra vida. Seguramente tendríamos muchos amigos y vivencias, que nos acompañan por toda la vida y hacen más rica nuestra existencia. Y gratis.

    Pero actuamos al reves. Nos afanamos en acumular objetos que cuestan y se vuelven tarde o temprano en un estorbo para nosotros.Y peor aún,que puede ser que en dado momento nuestra vida gire entorno a ellos.

    Te mando un gran saludo.

    • Hola Saeed,

      Pues yo te puedo decir algo que para mi es la absoluta verdad, yo era de esa forma, acumulaba muchas cosas materiales e iba por la vida deseando todo aquello que compensara mi tiempo de búsqueda y atracción, pero fue cuando empecé con el minimalismo que me di cuenta que para lograr el cambio tenía que enfocarme más en las personas y en los momentos que en las cosas.

      Creo que se puede cambiar con tal de lograr avances sustanciales a favor de minimizar los objetos y lograr enfocarnos más en el lado espiritual de la vida.

      Mil Gracias por tu comentario,

      Saludos,

      Omar Carreño

  3. ¡Hola conciente Omar!

    Como lo has venido haciendo, vuleves panoer el dedo en la llaga. No podemos ir por la vida acumulando chunches y triques, que no solo dañan nuestra economía y espacio, si no que dañan a nuestro planeta.

    El ser racionales al comprar permite que compremos de manera educada e inteligente.

    ¡Saludos desde la vuelta loca Ensenada!

    • Hola Ricardo,

      Fíjate que he tratado de enfocarme en este tipo de artículos toda vez que este momento es de mucho consumismo exagerado, creo que se puede limitar, pero para eso debemos lograr crear conciencia sobre lo que es verdaderamente importante en nuestra vida.

      Yo creo que si alcanzamos a ser racionales en todo lo que es nuestra vida, podemos lograr grandes cambios, el problema es que nos dejamos llevar más por la emoción.

      Te mando un gran abrazo pariente,

      Saludos,

      Omar Carreño

  4. Muchas gracias por la mención Omar, aunque mi contribución haya sido un mero comentario. Las preguntas que describes no sólo sirven para detectar qué no deberíamos comprar porque no lo vamos a usar sino que también nos protegen de aquellas cosas nocivas, que en caso de comprarlas condicionarán nuestro día a día del futuro. El simple hecho de no tener ciertos elementos basta para que no tengamos que “rentabilizarlos” perdiendo horas en usarlos. Un saludo!

    • Hola Iago,

      No tienes nada que agradecer, muchas gracias a ti porque al comentar y participar vuelves este blog mucho más activo y se gesta una dinámica de total y constante aprendizaje para todos, lo que nos lleva a entender que de esta forma nos volvemos más receptivos al deseo de ser mejores.

      ¿Ya ves? Nuevamente otro buen concepto, el de rentabilizar los productos y lo peor es que podemos pasar mucho tiempo haciéndolo para que al final caigamos en el mismo aspecto y lo dejemos de usar.

      Mil Gracias por tu comentario,

      Saludos,

      Omar Carreño

  5. De acuerdo contigo Omar, el asunto está en aguantar la presión de los demás que llevan una vida sumida en el consumismo y apartir de una marca le asignan valor a sus vidas. Cuando lo has entendido tienes que ir contracorriente, pero si como dices solo compráramos lo que necesitamos viviríamos mejor. Te felicito por seguir promoviendo un estilo de vida minimalista, ahi la llevo brother.

    • Hola Williams,

      En tu comentario has manejado dos conceptos muy interesantes. El primero de ellos se refiere al valor de las marcas, ya que aquí mi postura puede parecerte un poco incongruente aunque no lo es, yo creo que en ciertos productos la marca si es importante y esto por cuestiones de calidad, no por presunción pero si por la durabilidad y la forma de uso, escribiré algo al respecto muy pronto.

      Por otro lado el ir contracorriente es algo sumamente interesante, te vuelve diferente, te vuelve único.

      Mil gracias por tu comentario.

      Omar Carreño

  6. Incluso yo agregaría una 5ta pregunta: ¿Dónde lo voy a guardar?

    Porque a veces compramos cosas que nos emociona mucho adquirirlas, incluso que ya razonamos que realmente las necesitamos, las vamos a usar… pero al ya tenerlas no hay sitio para las mismas.

    Ejemplo: Mi esposo y yo queremos unas bicicletas, pero vivimos en un pequeño “huevito”, así que estamos en la búsqueda de cómo y en dónde guardarlas, para poder comprarlas.

    Saludos, me encantan tus entradas.

    • Hola Saramaria,

      Fíjate que con tu comentario me llevas a una idea que pronto voy a desarrollar, pero te adelantaré algo, por principio de cuentas porqué no pensar ahora en rentarlas, son muchos los lugares donde puedes rentar bicicletas y si guardarlas es un problema.

      Ahora porqué no pensar en la opción de rentar un lugar, un espacio, tal vez no en tu casa, pero si cercano, aunque yo siempre digo, por algo pasan las cosas y si las bicis no caben, pues tal vz ahora no es el mejor momento.

      Mil gracias por tu comentario,

      Saludos,

      Omar Carreño

  7. Omar:

    A veces compro algunos dólares, muy muy pocos para continuar o usar jueguitos de mi computadora que me dan mucho placer.

    Consideras que esa es una “adquisición” inútil?

    Abrazo

    • Hola Noemí,

      Si te da mucho placer como dices, entonces lo inútil no existe, la cosa es más allá y es que si te puedes dar el gusto sin generar saturación en tu vida y no te causa un problema debe ser por algo, ¿No crees?

      Mil gracias por tu comentario,

      Saludos,

      Omar

  8. Hola Omar. Desde hace 1 año vivo solo, fuera de casa de mis padres. Esa salida fue intempestiva, mal planeada financieramente pero liberadora en muchos sentidos. Uno de ellos fue que tengo muy pocas cosas, lo cual me da mucha paz mental. Sí, conservo toda mi ropa (y debo depurarla para ver qué puedo regalar) y algunas otras cosas, pero no tengo comedor, sólo tengo un sillón pequeño y muy gastado, un baúl donde va la tele (que uso sólo para ver los partidos de la NFL cuando hay, o algún blu-ray), mi cama, una bici, una guitarra, muchos libros, cosas de cocina y el refrigerador. No he podido comprar un comedor o una sala por falta de dinero pero no me han hecho falta realmente. Soy muy feliz viviendo así.

    Saludos Omar!

    • Hola Rodrigo,

      Pues te consta que ya te dejé ahí por correo mis observaciones,

      Te mando un gran saludo,

      Gracias por compartir esto.

      Omar Carreño

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