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Mars One: Ejemplo de un nuevo comienzo

El pasado fin de semana tuve la oportunidad de conocer la historia del proyecto Mars One a través de este artículo de Heidi Bemmer (¿Por qué me inscribí a un viaje sin retorno a Marte?) que me sorprendió bastante ya que es  un proyecto de colonización del planeta Marte para el año 2025, en el que los 24 voluntarios elegidos harán un viaje sin retorno a la superficie marciana para iniciar la construcción de la primera colonia, con los retos de buscar la forma de sobrevivir en condiciones climáticas y gravitatorias complejas y producir recursos naturales en un ambiente inhóspito.

Soy un amante de la ciencia ficción, desde muy pequeño tuve grandes acercamientos a la literatura de Julio Verne y por otro lado el mundo fantasioso creado por George Lucas ha marcado mucho mi forma de ser, siempre creyendo en la majestuosidad del universo, las maravillas de la naturaleza y con una incansable admiración por todo lo que nos rodea.

Creo que todo aquello que sale de lo convencional es resultado de las posibilidades infinitas que existen en el universo lo cual me vuelve un apasionado de las maravillas tecnológicas. Hoy veo con agrado que de un total  de poco más de 200,000 personas una preselección de 1,058 individuos de diferentes nacionalidades están dispuestas a dejarlo todo en la tierra por abrir una nueva frontera.

La determinación de dejar toda una vida terrestre por la ilusión de iniciar la colonización de un mundo nuevo en pro de la evolución de la raza humana me resulta simplemente impresionante.

Son de esas cosas que me hacen pensar en mis propios valores, yo no pensaría en anotarme por el gran apego que tengo con mis seres queridos, la verdad es que las razones para permanecer en la tierra superar cualquier deseo de alejarme de ella, pero realmente me ayuda reflexionar.

Las personas que queden seleccionadas renunciarían prácticamente a todo lo que tienen o poseen en la tierra y a todas las personas que conocen para iniciar una vida nueva en un lugar completamente desconocido. Me emociona imaginar en las razones que habrán tenido estas más de 200,000 personas que se inscribieron a esta misión y lo que habrá pasado por sus mentes para despreocuparse de todo a lo que renunciarían.

Estoy convencido que para ellos la posibilidad de ser los iniciadores de un nuevo mundo es algo mucho mayor a cualquier bien material existente en la tierra, o a cualquier apego familiar que tengan, por lo que he podido investigar al respecto se tomó en cuenta a personas desde el momento en que adquirían su mayoría de edad, así que son personas conscientes de todo lo que renunciarían al dejar la tierra.

Y de ahí es donde viene mi más grande emoción, ellos han encontrado un sentido mucho mayor en la vida que las cosas que existen aquí en la tierra, esa es la verdadera razón del desapego, encontrar un valor, un objetivo mucho más allá de las cosas materiales que te hagan saber que lo único que necesitas es tu fuerza y entusiasmo para lograrlo, para alcanzar la felicidad plena.

Mientras estés impregnado en un estilo de vida consumista difícilmente podrás inspirarte a hacer algo más por ti o por los demás, debes tener ideales más allá de lo propiamente material para lograr vivir mejor enfocado en lo que es importante y logrando cosas increíbles es posible si cambias tu mentalidad.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Para encontrar esa razón superior que te ayudará a vivir con sentido, lo primero que tienes que hacer es dejar de pensar solo en consumir y dedicar tiempo a la introspección. 

Omar Carreño

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Fotografía de El Nuevo Herald

 

 

 

 

4 Comments

  1. Influido por las lecturas de los grandes colonizadores, exploradores y de la literatura de ficción, en mi adolescencia me sentí capaz de ello, más tarde me preparé para hacerlo, no al espacio exterior, cosa imposible entonces, pero sí a continentes lejanos, pero la obligación moral de devolver a mi madre algo de lo mucho dado en unos momentos de en que necesitaba mi auxilio, cuando enviudó siendo yo muy joven frustró los “sueños”, no practiqué el desapego, practiqué el agradecimiento activo para con ella.

    Algo de ello experimenté en “mi primera migración” (tenía diez años) que algo cuento en mi entrada con ese título, todo tiene que ver con el desapego supongo. Uno no posee un lugar, unas riquezas, ni a unas personas, uno es poseído por ellas o ellos, por eso mismo el desapego es determinante.
    Recientemente me ha llegado un post del blog al que estoy suscrito de Merche Pasamontes, que contiene una historia muy descriptiva, copio y pego de su post: “Un viajero había llegado a las afueras de una aldea y acampó bajo un árbol para pasar la noche. De pronto, llegó corriendo un joven que, entusiasmado, le gritó: “¡Dame la piedra preciosa!” El viajero lo miró desconcertado y le preguntó: “Lo siento, pero no sé de qué me hablas”. Más calmado, el aldeano se sentó a su vera. “Ayer por la noche una voz me habló en sueños”, le confesó. “Y me aseguró que si al anochecer venía a las afueras de la aldea, encontraría a un viajero que me daría una piedra preciosa que me haría rico para siempre”. El viajero rebuscó en su bolsa y extrajo una piedra del tamaño de un puño. “Probablemente se refería a ésta. Me pareció bonita y por eso la cogí. Tómala, ahora es tuya”, dijo, mientras se la entregaba al joven. ¡Era un diamante! El aldeano, eufórico, lo cogió y regresó a su casa dando saltos de alegría. Mientras el viajero dormía plácidamente bajo el cielo estrellado, el joven no podía pegar ojo. El miedo a que le robaran su tesoro le había quitado el sueño y pasó toda la noche en vela. Al amanecer, fue de nuevo corriendo en busca de aquel viajero. Nada más verlo, le devolvió el diamante. Y muy seriamente, le suplicó: “Por favor, enséñame a conseguir la riqueza que te permite desprenderte de este diamante con tanta facilidad”.
    http://www.mertxepasamontes.com/de-que-depende-tu-autoestima.html

    Creo que solo una persona que no tenga débitos de agradecimiento, puede dejar con tranquilidad su “tierra” en busca de la creación de un nuevo mundo, de tal modo creo que lo hacen o hacemos los que en algún momento hemos sido emigrantes, algunos nos despedimos de nuestra tierra, y ya no volvimos más, habiendo creado un “nuevo mundo” donde fuimos a recalar.
    Mis disculpas por la extensión en la explicación.
    Un abrazo amigo Omar.

    • Mi estimado Avalon,

      No había podido contestar este comentario porque quería dedicarle el tiempo que se merece y no hacer algo solamente por cumplir.

      Primero que nada quiero decirte que por favor nunca te disculpes por la extensión de tu comentario, al contrario, cada vez que lo haces siento que mi artículo se llena de sabiduría, de una parte de tu vida que me compartes a cuenta gotas pero que genera mucho más emoción porque siento que estoy conociendo a un verdadero Quijote moderno.

      Todas tus motivaciones y razones las comparto, en este caso veo con mucha emoción todo lo que hay por vivir y como bien dices a veces el apego es más por cuestiones personales (agradecimiento, fortaleza, emoción) en fin siempre será complicado.

      Precisamente la conclusión que nos brindan es precisamente la que yo quiero tener sobre este tipo de cosas, ¿qué poder superior te motiva a lograr este tipo de cosas?

      Mil gracias por tu comentario amigo.

      Saludos.

      Omar Carreño

  2. Supongo que un mismo efecto puede ser atribuido a diversas causas. Yo creo que uno de los motivos puede ser el deseo de encontrar cosas nuevas. Pero otro motivo puede ser el hartazgo de lo que uno deja atrás y la insatisfacción. Así que no necesariamente haría una lectura tan positiva. Un saludo.

    • Hola Ivan,

      Mira que me ha llamado mucho la atención lo que planteas, debe ser muy difícil tomar una decisión así con base en tu insatisfacción pero creo que es posible, yo la verdad lo haría por tener la oportunidad de estar en una situación única e irrepetible.

      ¿Suicida? No lo sé, espero que no sea así el planteamiento.

      Mil gracias por tu comentario.

      Saludos,

      Omar Carreño

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