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La justificación culposa

 Shame

En muchas ocasiones he sostenido que podemos engañar a muchas personas, pero nunca podremos engañarnos a nosotros mismos, así de simple, nuestra vida está determinada por las decisiones que tomamos y en consecuencia lógica por las actitudes que asumimos frente a ellas.

El problema radica en que existe también la imperiosa necesidad de justificar muchas de las cosas que hacemos frente a los demás, ya que es también parte de la realidad humana que al coexistir con otras personas siempre existirá una necesidad de aceptación sobre nosotros mismos y sobre lo que hacemos.

En este sentido cuando tomamos una decisión de compra nuestra mente empieza a maquinar una justificación del porqué lo estamos adquiriendo y aunque en ocasiones no sea algo que tengamos que explicar a nadie más, lo normal es que nos tengamos que justificar a nosotros mismos nuestra decisión para aceptar que eso es lo correcto.

A esto se le denomina la justificación culposa, ¿La has experimentado? ¡Claro que sí! La justificación culposa viene aparejada de nuestra capacidad de elegir entre las múltiples decisiones que normalmente tomamos, las que se acompañan de cuestiones económicas siempre tienen una connotación sistemáticamente justificable.

Aquí la situación radica en que cuando nuestras justificaciones culposas empiezan a volverse cotidianas y nos resulta fácil demostrar y demostrarnos a nosotros mismos que necesitamos cualquier cosa que vemos en un aparador entonces nos estamos saliendo del control, lo que puede evidenciar una problemática más allá de lo que podamos percibir a simple vista.

El problema está en que la culpa y los excesos tienen consecuencias internas sumamente complicadas, ya que si no ponemos atención en estos dos factores inicia el denominado efecto de bola de nieve, que hará que indudablemente en algún punto empecemos a “ahogarnos” en nuestros problemas por falta de recursos.

La solución está en cambiar tu mentalidad, no importa lo que le digas a los demás o incluso a ti mismo, cuando muy en el fondo sabes que lo que estás haciendo no es lo correcto, la justificación culposa puede remediarse incorporando una mentalidad minimalista.

Cuando adquieres algo que realmente necesitas, ya sea para tu trabajo, para tu diversión, para tu ocio o para tu superación personal, te darás cuenta que la justificación es más real, es más honesta, no cuesta trabajo.

Para entender qué es lo que necesitas la receta es muy sencilla de las cosas que tienes en este momento, debes determinar qué te sirve y que no, conocer exactamente las cosas que tienes y si realmente cumplen eficientemente las funciones a las cuales te dedicas, de esta forma cuando tienes frente a ti un artículo que te hace dudar, te será mucho más fácil contestarte las siguientes preguntas:

 ¿Realmente lo necesito?

¿No poseo en este momento nada que pueda usar de la misma forma?

¿Tendré el tiempo suficiente para utilizarlo después?

Al responder con sinceridad estas preguntas estarás llegando a un punto en el cual no adquirirás nada que no necesites y entonces la justificación será natural y correcta, no culposa.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: No tienes porqué sentir culpa de nada que hagas en tu vida, por lo que aprender el sistema que te ayudará a adquirir de manera tranquila lo que necesitas es una forma de vivir mejor y sin tantas presiones

Omar Carreño

 

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Fotografía  de Stock.XCHNG

One Comment

  1. Hola Omar,

    Yo creo que el secreto está en eliminar de nuestro vocabulario la palabra “culpa” y cambiarla por “responsabilidad”. Cuando nos hacemos responsables y de verdad nos preguntamos si necesitamos comprar y valoramos objetivamente todas los pros y los contras, no tenemos por qué experimentar luego esa sensación fatídica que es la culpa.

    Un fuerte abrazo

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