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La felicidad que no cuesta mucho

 Mano dice adiós

Me llama la atención porqué mi blog ha logrado posicionarse en el lugar que hoy se encuentra y les voy a decir porqué, hemos llegado a un punto en el que nos dimos cuenta que la felicidad no estaba en todo lo material que creíamos, que de nada ha servido esclavizarnos por jornadas enteras si al final de cuentas algo falta en nuestra vida.

La verdadera felicidad no está en lo que podemos comprar, la felicidad está en los momentos que nos hacen comprender por qué el hecho de estar vivos es una gran oportunidad de encontrar y valorar todas las ventajas del mundo que nos rodea.

La felicidad está en una sonrisa sincera, en un momento que te haga exclamar de admiración, la felicidad está en la posibilidad de entender el mundo de una manera diferente, esa es la razón por la cual vale la pena vivir.

Satisfacer todas nuestras necesidades es importante, porque de esta forma estamos tranquilos y entonces podemos acercarnos a la felicidad, sin embargo, hemos llegado a un punto en el que aprender a vivir los momentos y disfrutar de las personas que son importantes para nosotros se ha vuelto mucho más importante para tantas personas que sabemos quieren una vida mejor que es un estandarte y debemos pugnar por hacerlo más seguido.

El problema en general ha sido que las grandes empresas nos han hecho creer que nuestra felicidad radica en tener el último producto pues nos simplifica la vida, nos da mayores satisfacciones que la versión anterior y nos hace sentir mejor con nosotros mismos, entonces ¿por qué mejor no nada más simplificarnos la vida y nos sentimos mejor con nosotros mismos?

La felicidad no cuesta mucho, he aprendido que un simple saludo puede cambiar la imagen de una persona y desatar una sonrisa positiva y honesta, pero es trabajo de todos los días, sin embargo en serio no cuesta mucho.

Les voy a dar un ejemplo: Hay un señor que trabaja en un lugar muy cercano de donde vivo, tiene una apariencia muy fuerte, la primera vez que lo vi me impactó mucho, por lo que decidí implementar un estrategia positiva.

Se me ocurrió que cada vez que pasara frente a él lo iba a saludar con mi mano y una sonrisa.

Al principio el hombre se quedó con actitud de “¿Es a mí?”, pero así me mantuve, de repente obtuve un “levantón” de cejas, después un pequeño gesto como queriendo levantar la mano apenas algo ligero, y así seguí.

Al paso del tiempo me he dado cuenta que este señor de duras facciones y apariencia agresiva hoy espera a que pase para saludarme, se queda mirando mi carro y hasta se levanta alzando la mano y esbozando una gran sonrisa.

¿A qué se debe? Se fue acostumbrando a algo positivo y eso para él tal vez sea bueno, pero a mí al menos me brinda un momento de felicidad positivo, que no me ha costado nada, solo pasar por ahí y levantar mi mano.

¿Es mi amigo? No para nada, simplemente tenemos un trato amable, eso no es muy difícil, pero tal vez si retomáramos esos valores con un poco más de intensidad dejaríamos de buscar la felicidad en otros aspectos como lo material y aquello que es momentáneo.

La forma en la que hacemos aquello que realmente nos importa determinará mucho lo cerca o lejos que podamos estar de los momentos felices, la vida implica todo, sufrimiento, tristeza, preocupación, desolación, pero también alegría, satisfacción, confianza y actitud, así que no nos confundamos, tener todo aquello que podemos poseer no es la felicidad absoluta, ya que esta no existe, busca llenar tu vida de momentos positivos y verás lo que pueden hacer por ti.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: La felicidad no cuesta mucho, lo que debemos buscar con todas nuestras fuerzas es fomentar los momentos que nos dan esa alegría especial para motivarnos a hacer mejor las cosas y vivir mejor.

Omar Carreño

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2 Comments

  1. Las cosas materiales sólo son apegos para el ego.. con los que busca identificarse y por eso siempre necesitará más y más. Sin embargo hay que buscar esas pequeñas cosas (o no) que tocan nuestro Ser. La vida está llena de ellas sólo tenemos que quererlas ver.

  2. Es cierto que nos olvidamos con frecuencia de lo importante. La economía requiere que nos olvidemos de ello. Requiere que nos centremos en trabajar, en consumir, en tener cada vez más cosas.
    Por eso toda la publicidad nos quiere llevar a ello.
    Pero precisamente por eso nosotros hemos de resistirnos.
    Un saludo Omar.

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