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La Entrevista con Jon Valdivia, autor de jonvaldivia.com

Jon Valdivia

Hoy tengo el enorme placer de presentarles a un tipazo, quiero que conozcan a Jon Valdivia, autor del blog jonvaldivia.com.

Tuve el gusto de “descubrirlo” recientemente, cuando iba a presentar la entrevista de Elisa Erbali y él la entrevisto un día antes, por lo cual me di a la tarea de leer su trabajo, casi al instante me di cuenta que era un compañero bloguero que tenía que engrosar las filas de este proceso de entrevistas 2014 y la verdad es que superó por mucho mis expectativas.

De lo que he podido leer de él y lo que ya tuve oportunidad de conocerlo es un escritor honesto, congruente y sobre todo no busca dar una cara que no tiene, eso para mí lo hace mucho más original y creo que está en el camino adecuado para convertirse en un referente en los temas de desarrollo personal y minimalismo que a muchos nos interesan.

No se pueden perder esta gran entrevista de Jon Valdivia, quien desde Madrid nos comparte su experiencia de vida en jonvaldivia.com.

Análisis Realista: ¿Cómo inició tu blog? ¿Qué te impulsó a empezar a escribir?

Jon Valdivia: Llevo escribiendo toda la vida. Escribir, hacer música, crear cualquier cosa es mi principal válvula de escape. Tengo una mente inquieta y una curiosidad insaciable. Escribir me ayuda a condensar y ordenar mis experiencias y emociones. Además siento que transmito algo, que no todo se queda en mí. Con el tiempo empecé a dejar de escribir acerca de lo que me ocurría o lo que sentía, y más acerca de las conclusiones que podía sacar de mis experiencias. Creo que me gusta sentir que puedo impactar a alguien o conectar con otro humano, que dejo huella de algún modo aunque sea pequeño. Es una aspiración básica y la canalizo a través de todo tipo de aventuras creativas.

 

El blog comenzó como una extensión de esta idea. Comenzó como The Open Dream, y pretendía ser un diario de estudiante en la Open University UK. Al principio era en inglés. Pasado un par de años lo transformé en jonvaldivia.com, un blog en español, y The Open Dream se ha convertido en un “proyecto paraguas blingüe” sobre inspiración práctica, y engloba todo desde el blog hasta podcast, libros, documentales, y cualquier proyecto creativo o educativo que transmita los mismos valores.

  

Análisis Realista:  Cuéntanos, ¿Cómo es un día normal en tu vida? ¿Qué haces desde que te levantas hasta antes de dormir?

Jon Valdivia: Trabajo de lunes a viernes en una empresa de marketing, así que mi semana es bastante “normal”. Cuando nos portamos bien, preparamos zumos por la mañana y una ensalada para el almuerzo. Cuando nos portamos mal, tiramos de cualquier sándwich de máquina que encontramos por ahí. Por lo demás, estos días intento pasármelo bien conociendo nuevos blogueros o gente que me inspira tanto online como offline, y estoy desarrollando una curiosa adicción a la serie The Wire, posiblemente la mejor serie que haya visto nunca. Una auténtica obra maestra de la televisión, un plato a fuego lento, difícil de digerir, pero que te da gran satisfacción. Ya me dijo una lectora que “llevo una vida normal”.

 

Me gustaría ser un “bloguero modelo” y contarte que medito todas las mañanas y hago ejercicio cuatro veces por semana, y espero ir alcanzando esos ideales. Por el momento me contento con sentir que voy avanzando con el blog, en mi trabajo, en mi música, relaciones y hábitos de salud… los vinos nocturnos se interponen en mi camino, y yo me dejo interponer.

 

Análisis Realista:  ¿Cuáles son tus hábitos financieros?

Jon Valdivia:   Me encanta esta pregunta porque posiblemente es el tema que más me ha consumido en los últimos años, y del que más he ido aprendiendo. Las finanzas personales son muy fáciles y muy difíciles. Son fáciles porque se resumen en: no te metas en deudas (o sal de ellas como huyendo de la peste), presupuesta todos los meses, crea un fondo de emergencia, ahorra siempre, y gasta menos de lo que ganas.

 

Al mismo tiempo estos principios son muy difíciles porque nos cuesta decir “no” a lo inmediato, a la cerveza con los amigos a fin de mes o al capricho en un día cansado. Son difíciles porque a veces cuesta encontrar objetivos a largo plazo que justifiquen ciertos sacrificios temporales. Este tema va en contra de mi tendencia natural de vivir al día como si no hubiera un mañana.

 

Hace cuatro o cinco años me di cuenta de que la letra del coche tenía más peso que mis ilusiones a la hora de tomar decisiones laborales. Ahí me sentí condicionado, preso por mi coche. Lo vendí. Decidí pagar todas mis deudas y no endeudarme nunca más. Nunca tomo prestado, y nunca presto. Si le doy dinero a alguien, se lo doy y punto. Nunca pongo a nadie en situación de que me deba algo, ni me pongo en posición de deberle nada a nadie. Busco formas de comprar en efectivo y, si no me lo puedo permitir, no lo hago. La tranquilidad y la independencia que esto me da compensa cualquier otra cosa que una deuda pueda ofrecerme. Esto me ha dado una gran ventaja táctica cuando me he visto sin trabajo: no tenía a nadie llamándome a la puerta intentando cobrarse una deuda.

 

Mi principal hábito es el siguiente: al comienzo de mes, miro lo que tengo en la cuenta y le doy una tarea a cada euro: “tú vas a cazar comida, tú te vas a quedar en el fondo de emergencia por si las moscas, tú me vas a traer unas cervezas, tú te dedicas a transportarme, tú vas a regalar algo en el cumpleaños de mi hermana, tú me llevas de vacaciones…”. No dejo ni un euro sin asignar. Gasto el mes antes de empezarlo y así no me llevo sorpresas. He aprendido que es importante ahorrar primero y gastar después. Es decir, no ahorro lo que me sobra del sueldo, sino que gasto lo que me sobra de los ahorros. Si sólo puedo ahorrar 10 euros un mes, así sea, pero siempre ahorro algo, e intento que sea mucho para ir haciendo una buena reserva que me proteja de asuntos inesperados (emergencias) y me prepare para gastos grandes (un coche, estudios, mudanzas… etc). Son tiempos inestables y uno necesita un buen paraguas en tiempos inestables. Los inesperados ocurren, así que no son tan inesperados.

 

Otro hábito es que intento usar efectivo siempre que puedo. Como sé lo que me voy a gastar y en qué, saco todo el efectivo (cash) que necesito a principio de mes y no uso la tarjeta. Cuando usas la tarjeta parece que no gastas y no sabes dónde se te ha ido todo. Cuando usas efectivo empiezas a sentir que el dinero es finito, limitado, y cuidas más lo que haces con él. He destruido mis tarjetas de crédito y sólo uso débito.

 

Una consecuencia curiosa es que me he vuelto más desapegado del dinero, lo cual compensa todo lo demás. Antes tenía mucho miedo a estar sin dinero y eso me hacía algo tacaño, lo reconozco. Ahora me he relajado y dejo más propinas, especialmente si ando justo, para forzarme a abrir la mano. Cuando dejas más propinas o invitas a alguien te recuerdas que no necesitas tantas cosas, que puedes ir ligero de equipaje y compartir. Eso te hace sentir bien. Uno puede ser responsable con su dinero y ser generoso al mismo tiempo. De hecho, sólo puedes ser generoso de verdad cuando eres responsable. Si no, simplemente eres inconsciente de dónde va cada cosa. La generosidad pierde valor cuando no sabes qué estás dando.

 

Tengo algunos objetivos a largo plazo para los que necesito ahorrar y los tengo escritos, con una cifra al lado de cada objetivo. No soy perfecto y muchos meses me voy del plan, pero intento corregir con rapidez. Es un aprendizaje continuo, pero uno siente mucha tranquilidad cuando ve que sus ahorros crecen y sus “aparentes necesidades” no llaman a la puerta demandando que les des todo lo que ganas. De repente es como si te hubieran dado un aumento de sueldo y tú tuvieras control sobre tu dinero, no él sobre ti. Lleva tiempo, pero… mola.

 

Por último, en los últimos años he aprendido a no identificarme con el trabajo que tengo ni con el dinero que gano. No soy mi cuenta corriente, y eso da un buen rollito interior difícil de encontrar, especialmente en los hombres, a los que se nos condiciona con el éxito profesional, el estatus social, y sacamos las plumas de pavos reales con nuestro poderío económico.

 

Análisis Realista: ¿Cuáles son tus hábitos productivos?

Jon Valdivia: Por fin siento que le estoy pillando el truco a esto de la productividad. He probado herramientas, calendarios, listas, y todo lo demás. Al final, lo único que me funciona es una aplicación web llamada Workflowy en la que escribo todo lo que se me pasa por la cabeza, y luego filtro intentando descartar todo lo que puedo, quedándome con lo esencial. De eso que queda, etiqueto cada tarea con el día de la semana que lo quiero hacer, la persona que lo tiene asignado (siempre viene bien delegar), y le pongo una etiqueta extra si es “urgente” o si es “importante” o las dos.

 

Esto me permite, de un plumazo, reducir 30 tareas a muy pocas. Filtro por “lunes, Jon, importante y urgente”, y son pocas cosas.

 

Aún me queda mucho por aprender de productividad, pero no soy de los que creen que la vida consiste en ser productivo. La productividad es importante, pero la excelencia lo es más, y aprender con lo que haces es más relevante que hacer muchas cosas muy rápidamente. Sé que el día que me muera no voy a evaluar mi experiencia por lo productivo que he podido llegar a ser, sino por otras cosas: lo que he compartido, lo que he aprendido y enseñado, lo que he disfrutado, lo bien o mal que he querido a los que me rodean, etc. Elegir bien qué hacer, y saber por qué lo hago, es más importante que hacer mucho en el menor tiempo posible.

 

Análisis Realista:  ¿Tienes hábitos minimalistas?

Jon Valdivia:  No me cambio nunca de calcetines.

 

No, ahora en serio. Vigilo mucho tener sólo la ropa y los objetos que realmente necesito o que me sirven de verdad. Cuando noto que me apego demasiado a algo, lo veo como una trampa, como ese objeto pegándose a mí. Es peso excesivo. No tengo Smartphone y eso hace mi vida más sencilla. Trato de no perder el tiempo y llenarlo sólo con actividades y personas que realmente valen la pena. Por lo demás no tengo ningún hábito minimalista per se. Intento revisar diferentes áreas de mi vida y ver en qué puedo ir simplificando: objetos, proyectos, hábitos, gente, emails, música, etc…

 

Análisis Realista:  ¿Qué estás haciendo por tu salud y bienestar?

Jon Valdivia:   Últimamente, poco. He mejorado mucho en el último año pero no tengo ningún proyecto activo para mejorar. La mayor parte de la semana como bastante sano, y preparo ensaladas para el almuerzo. Quiero mejorar en fitness y beber menos alcohol. Si soy honesto conmigo mismo estoy por debajo de donde quiero estar en mis niveles de salud, pero he mejorado en la calidad de lo que como. Necesito descansar más, beber menos, y hacer ejercicio. Éste es mi principal reto némesis.

 

Análisis Realista:  Si pudieras narrarlo ¿Cuál sería tu día perfecto?

Jon Valdivia:  He pensado mucho en esto y tengo dos respuestas. Por un lado, algunos de mis mejores días han sido completamente imprevistos, cosas que no podía imaginar, y muchas veces hasta cosas negativas que luego se convirtieron en aprendizajes positivos. Así que mi primera respuesta es “no puedo narrar mi día perfecto. Mis días perfectos nunca los pude imaginar para empezar”. Es así, cualquier cosa que yo pueda imaginar es un reciclado de algo anterior, es una repetición, no es novedad, no me puede sorprender.

 

Por otro lado, si pudiera elegir, incluiría lo siguiente en un día perfecto: “dormir como un lirón y sentirme descansado, pasar tiempo con pareja, amigos y familia, conocer a alguien completamente nuevo e interesante, una buena conversación y algo de buena música (si es posible en directo, y si es posible, conmigo en el escenario), crear algo, ayudar a alguien con algo importante, inspirar a otros, tener una experiencia nueva e imprevista, buena comida, aprender algo que no sabía, no acordarme de pensar en mí mismo en todo el día y, si todo esto puede ocurrir al lado del mar con una buena playa y luz a lo Cádiz, chapó”.

 

Análisis Realista:  ¿Cuáles son las herramientas que ocupas para desarrollar tus tareas diarias?

Jon Valdivia:  Portátil, teléfono, Microsoft office, workflowy.com, Gmail, y un cuaderno de anillas y boli (silla y mesa vienen de serie).

  

Análisis Realista:  ¿Qué cosas traes contigo de manera indispensable?

Jon Valdivia: Indispensable, ninguna. Ropa, supongo.

 

Análisis Realista:  ¿Qué estás leyendo en este momento? Y ¿Cuáles serían tus lecturas recomendadas?

Jon Valdivia: Ahora mismo estoy fascinado con los proyectos de Tim Ferris “The 4-hour body” y “The 4-hour chef”. Recomiendo “So Good They Can’t Ignore You” de Cal Newport, “Linchpin” de Seth Godin, y uno que tengo abandonado pero que merece la pena revisar es “El Poder del Ahora”. Es uno de esos libros que, cuando lo leí, no podía evitar relajarme y asentir al mismo tiempo con cada párrafo

Aparte de eso, hay libros sobre motivación como “Rinocerous Success” o “The Go-Getter” que son accesibles e inspiradores. Si uno quiere aprender a manejar sus finanzas y no le importa digerir algo de verborrea religiosa en el proceso, “The Total Money Makeover” es mi manual de instrucciones. Aunque un poco cursi y super-americanizado, “Happy for No Reason”, destila hábitos y actitudes de la gente feliz, aunque no creo que la felicidad sea el objetivo último de la vida. Más profundo, real, y menos Disney me parece “El hombre en busca de sentido” de Victor Frankl.

 

Por último, creo que todo aquel que quiera trabajar con otras personas o llevar a cabo proyectos emprendedores tiene que leer “EntreLeadership”, otra vez de Dave Ramsey. Al igual que sus otros libros, tiene cierta retórica religiosa que se puede filtrar si no te interesa, pero los principios y los razonamientos han cambiado mi manera de entender el liderazgo, los equipos de trabajo, y los pequeños negocios.

 

 

Análisis Realista:  ¿Cuál es tu siguiente proyecto?

Jon Valdivia:  Éste va a ser divertido: voy a aprender a cocinar siguiendo la metodología de Tim Ferris en su libro The 4-hour chef. En este gran libro, Tim ha concentrado el 5% de habilidades que tienen en común los mejores chefs del planeta. Ese 5% es el responsable del 90% de los resultados obtenidos, y Tim plantea una serie de recetas orientadas a aprender, de forma gradual, ese 5% que te convierte en cocinero. El objetivo no es aprender recetas siguiendo unas reglas, sino adquirir los conocimientos y principios del “buen cocinar”, para luego poder seguir por tu cuenta.

 

Este reto es un talón de Aquiles, ya que mi dieta ha consistido en bolsas de doritos y pizzas congeladas durante la mayor parte de mi vida adulta (salvo mi reciente ayuno de zumos y mi nuevo hábito de tomar ensaladas a diario). Quiero poder comer bien en mi propia casa, cocinar para otros, y aprender a disfrutarlo.

 

Análisis Realista:  ¿Tienes alguna recomendación para los lectores de Análisis Realista?

Jon Valdivia: No lo sé. ¿Quién soy yo para dar consejos a gente que me lee de primeras? Un poco pretencioso por mi parte. En todo caso les invitaría a leer aquello que les inspire (ojalá nuestros blogs ;) ), y que no se queden en la inspiración, sino que pongan en práctica algo de aquello que les inspira. Cuanto más miedo de, casi mejor: más se aprende y más se crece.

 

Análisis Realista:  ¿Algo más que decir?

Jon Valdivia:  Me gustaría tocar muchos más temas pero si quieres lo dejamos para futuras ocasiones, que sería un placer. Si he de cerrar con algo memorable por eso de quedar bien y ser lapidario, cierro con dos cosas: por un lado desmitificar la búsqueda de la perfección, porque es irreal, es una trampa, y no hace más que ponernos nerviosos acerca de nuestro nivel de éxito. Hay que “des-obsesionarse con mejorar” sin abandonarse a la inercia o a la hipnosis de la rutina. Caminar hacia arriba sin obsesionarse con llegar a la cima o con caerse es un equilibrio delicado. Por otro lado quiero agradecerte la oportunidad de estar en tu blog y de presentarme a tus lectores. Es todo un honor y espero haber hecho buen uso de él. ¡Ojalá no sea el último!

Muchas Gracias.

 

Esta fue la entrevista con Jon Valdivia, autora del blog jonvaldivia.com, le agradezco enormemente su apoyo en este proyecto de Análisis Realista.

Su sitio es: http://jonvaldivia.com

En twitter lo puedes encontrar como @JonValdivia

Omar Carreño

Conoce mi nuevo libro “CAMINO AL MINIMALISMO” solo tienes que dar clic aquí.

 

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4 Comments

  1. Como siempre un disfrute seguir tus entrevistas, en la de hoy es una gran delicia llena de párrafos muy sustanciosos. De todos destaca desde mi opinión este: “Hace cuatro o cinco años me di cuenta de que la letra del coche tenía más peso que mis ilusiones a la hora de tomar decisiones laborales. Ahí me sentí condicionado, preso por mi coche. Lo vendí. Decidí pagar todas mis deudas y no endeudarme nunca más. Nunca tomo prestado, y nunca presto. Si le doy dinero a alguien, se lo doy y punto. Nunca pongo a nadie en situación de que me deba algo, ni me pongo en posición de deberle nada a nadie. Busco formas de comprar en efectivo y, si no me lo puedo permitir, no lo hago. La tranquilidad y la independencia que esto me da compensa cualquier otra cosa que una deuda pueda ofrecerme. Esto me ha dado una gran ventaja táctica cuando me he visto sin trabajo: no tenía a nadie llamándome a la puerta intentando cobrarse una deuda.”

    Para ser una persona joven, es muy notoria esa reflexión tan madura, clave de una vida de éxito.
    Destaco el párrafo entero por no tener desperdicio ninguno.
    El resto es tan bueno que debería haber hecho “un corta pega” a la totalidad… en definitiva estoy muy gratamente sorprendido de él.
    Un saludo a ambos.

    • Y lo mejor de todo es que Avalon me llama “joven” :)

      Me alegro de que te guste la entrevista, Avalon, y gracias por los piropos!!

      • Joven porque así me has parecido por la foto, claro que eso es decir nada, pues mi foto es de cuando yo tenía 24 años, hoy ya voy a cumplir en junio 63 (por eso mismo presumo de viejo):-)
        Luego “curioseando he visto otra en el blog, donde ya pareces un varón ya hecho del todo :-)
        Efectivamente me ha gustado la entrevista, pero tu blog que lo estoy siguiendo ya, me parece más interesante aún.
        Te leeré más, un saludo.

        • Muchas gracias por seguir el blog Ávalon. Me alegro de que te guste y que poco a poco se vaya convirtiendo en un blog “hecho del todo” :D

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