Pages Navigation Menu

La depuración consciente

El apego a las cosas se desvanece por sí solo, cuando renunciamos a identificarnos con ellas. Eckhart Tolle

Creo que difícilmente encontraremos el método más “fácil” para lograr depurar aquellas cosas que invaden nuestro espacio vital, sin embargo, aunque resulta complejo, un análisis realista de lo que en verdad ocupamos nos ayuda en la difícil tarea de lograr el desapego material que nos lleva a la saturación.

Mi propuesta al respecto se basa en el estudio sistemático de nuestra conducta diaria, ¿Qué ocupo en determinada circunstancia? De esta forma me ha resultado cada vez más fácil ir eliminando cosas que realmente no necesito.

¿Por qué? Porque resulta sumamente más sencillo desprendernos de aquellas cosas que no ocupamos, lo que no vemos que lo que estamos utilizando constantemente.

Por ejemplo, nuestros cajones son una muestra fehaciente de ello, lo que se encuentra más a la mano, es lo que utilizamos más constantemente, luego entonces una depuración consciente tendría que ir en ese sentido, eliminar lo que no ocupamos, aquello que se encuentra más alejado.

Una de las reglas del Minimalismo nos dicta que a mayor cantidad de cosas que tengamos, más es el cuidado que debemos tener con ellas, más que limpiar y más que ordenar; por eso es conveniente analizar si todo lo que tenemos lo ocupamos realmente o simplemente buscamos conservarlo.

¿Han sentido esa libertad que les brinda llegar a un cuarto de hotel? Todos los cajones y armarios vacíos, acomodamos las cosas que llevamos en nuestra maleta y sigue “sobrando” espacio.

Ahora, una depuración consciente nos tendría que brindar cuando menos esa libertad, si nuestros cajones no están taponeados de cosas, luego entonces sólo habría lo que existe en la parte de arriba y eso es vivir de manera Minimalista.

Por eso la regla de “Cada cosa en su lugar” es tan aplicable, si de todas las cosas que tienes, no todo tiene un lugar, entonces hay cosas que están sobrando.

La depuración en si misma no es fácil, es un proceso paulatino y constante, es un cambio en la forma en la que vivimos el apego material y así podremos tener las cosas que son realmente importantes para nosotros; el punto ideal sería que fuera lo mínimo indispensable.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Si hay personas que enlistan sus cosas materiales y no alcanzan más de cien, entonces ¿estarán ellos fuera de toda realidad? La búsqueda por la adecuada depuración consiste en ver lo que realmente necesitas para vivir siempre. Todo lo demás está sobrando.

Omar Carreño

Si te ha gustado esta entrada, te invito a que recibas Análisis Realista en tu correo electrónico, para suscribirte sólo tienes que dar clic aquí.

Sígueme en Twitter.

Artículos relacionados

Consumidor Minimalista

Cómo iniciar en el Minimalismo

Minimalismo: No se trata sólo de pertenencias materiales

Ubicando “Cada cosa en su lugar”

Fotografía de Stock.XCHNG

10 Comments

  1. Hoy mismo, ahora en estos momentos míos minimalistas, estoy de acuerdo contigo en lo que expones, pero mis recuerdos pasados son otras sensaciones: Me llama la atención el ejemplo que pones de la llegada a un hotel y observar los cajones vacíos…
    Cuando viajaba, a mi me producían desazón, solo después de deshacer el equipaje me sentía a gusto…
    Un saludo

    • Hola Avalon,

      Fíjate que te entiendo muy bien, siempre en tus comentarios coincido contigo de alguna forma, en este caso no es la excepción, antes del minimalismo, me costaba mucho llegar a un hotel porque no estaban “mis cosas”, siempre sentía que me faltaba “algo” que me identificara con mi casa.

      Ahora no lo veo así, disfruto mucho esa sensación de libertad y espacio que brindan los hoteles, aspiro a tener en algún momento un espacio así, con lo mínimo indispensable, sólo para descansar.

      Estamos en camino.

      Mil Gracias por tu comentario,

      Saludos

      Omar Carreño

  2. ¡Hola drawer master!

    El tener solo aquello que nos es necesario es una manera de ir por la vida diciendo: “Soy libre”. Y se es porque ya la mercadotecnía no tiene un efecto en nosotros, porque al llegar a conocernos dexcubrimos que es lo que nos hace actuiar de tal o cual manera, lo cual nos lleva a evitar el derroche. excelente tu analis de hoy.

    ¡Abrazos desde la frillita Ensenada!

    • Hola Ricardo,

      Efectivamente cuando la mercadotecnia nos afecta al grado de obligarnos a comprar impulsivamente, afectar nuestra economía, desgastarnos en la preocupación de adquirir algo.

      En ese momento estamos no actuamos de forma consciente. Justo es al momento de obtener esa tranquilidad, esa realidad en la que asumimos tener solo lo que necesitamos que dejamos de ser “esclavos” del consumismo.

      Mil Gracias por tu comentario,

      Saludos,

      Omar Carreño

      Mil Gracias por tus

  3. Hola Israel.

    Este post tuyo no se porque encaja mucho conmigo. Bueno, si se. A mi me pasa mucho eso del apego material, aunque ahora un poco menos.
    Lo que a mi me funcionó es que un buen día seleccioné todo lo que servía y lo que no. Lo que no lo deseché y lo que si me sirve lo ordené. Eso en el caso de los documentos.

    Claro que hubo muchos momentos en los que antes de tirar lo que no servía me decía, “es que eso si te va a servir después”. Pero digamos que me regañe a mi mismo y no me permití volver a sacarlo de nuevo. Y pues de esa forma me liberé de muchísimo papel.

    Creo que lo mismo haré con otras cosas con las que tengo mucho mas apego.

    La verdad sea dicha es bien difícil hacerlo. Al menos para mi.

    Gracias por compartir.

    Saludos

    • Hola Sa’eed,

      Primero que nada muchas gracias por tu comentario, en verdad el saber que estás teniendo este tipo de progresos me emociona mucho; creo que lo que nos cuentas es algo que nos pasa a mucho, sentir que algo nos va a servir en un futuro.

      Para este tipo de cosas he optado por digitalizar cierta información, o en su defecto llevar referencias bibliográficas, en la mayoría de los casos lo que no hemos ocupado en el corto plazo no nos servirá en el futuro.

      Tanto así como regañarse a sí mismo, uno tiene que ir tomando poco a poco conciencia de los actos que vamos desarrollando y de esta forma ir mejorando paulatinamente.

      Me dio mucho gusto leer tu comentario.

      Te mando un gran saludo.

      Omar Carreño

  4. Cuando tienes acumulada una cierta cantidad de cosas el cambio suele estar en ir sacando lo que sobra. No obstante, conforme avanza el tiempo creo que la verdadera consciencia minimalista se adquiere cuando controlamos más lo que entra que lo que sale. Y es en esa etapa donde se vuelve especialmente importante la consciencia a la que haces referencia.

    Un saludo.

    • Hola Iago,

      Definitivamente es mucho mejor controlar lo que entra que lo que sale, porque de esta forma nos vamos limitando a lo que ya tenemos y nos volvemos mucho más creativos, pero si es importante que cada cosa tenga un lugar para poder definir que aquello que no necesitamos o que nos está sobrando salga definitivamente de nuestras vidas.

      Como bien dices el tiempo es un excelente maestro para poder ir haciendo las modificaciones precisas en torno a nuestra vida y de esta forma ir paulatinamente logrando cambios que nos ayuden a mejorar.

      Mil Gracias por tu aportación.

      Saludos,

      Omar

  5. Hola Omar,

    Yo también he tenido esa sensación de libertad al llegar a un hotel. Aunque ahora que poco a poco voy teniendo mi casa cada vez más despejada, a veces, me pasa lo contrario, llego a la habitación de un hotel y pienso: yo quitaría de aquí el televisor, dejaría un armario la mitad de grande que éste, quitaría los cojines… jejeje

    Es un placer leer tus artículos sobre minimalismo. Me siento totalmente identificado.

    Un abrazo

    • Hola Luis José,

      Créeme que te entiendo perfecto, aunque recuerdo que antes de casarme mi cuarto era una verdadera locura donde reinaba la saturación, hoy veo que la vida puede ser mucho más simple, y si luego ocurre eso en los hoteles, tienes razón.

      Te mando un gran abrazo amigo, ya se te extrañaba.

      Mil gracias por tu comentario,

      Saludos,

      Omar Carreño

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *