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La costumbre de acumular

En mi corto pero sumamente fructífero trayecto en el estudio y adopción del minimalismo como estilo de vida, he tenido la oportunidad de volverme muy analítico en el sentido de las costumbres acumulativas de las cuales muchos de nosotros somos parte.

Es muy interesante ver que muchas veces no somos conscientes de nuestros hábitos consumistas, sino que ya son parte de nuestra vida diaria, es como una norma social ampliamente aceptada en la cual si no participas estás fuera de contexto, he escuchado a muchas personas decir frases como las siguientes:

“Me invitaron a tal evento y tengo que comprarme un vestido/traje porque no tengo NADA que ponerme”.

“Tienes que comprar algo, si no ¿Para qué vas a tal lugar?”

“Pues para eso los dan, para que te los lleves a tu casa”

“Es que es cumpleaños de tal y TENGO que comprarle algo”

“Es que ya depositaron y TENGO que comprarme tal cosa, porque acaba de salir”

“Lo vi en oferta y creo que me puede servir para cuando vaya de campamento”

“¿Cómo lo voy a tirar si me lo dieron en la fiesta de Sutanito cuando cumplió tres añitos”

Creo que me quedé muy corto en todo el cúmulo de comentarios del día a día que escucho referente al consumo innecesario y la acumulación, hoy viajo con una nueva bandera, la bandera minimalista, en muchas pláticas expongo el porqué estoy adoptando esta forma de vida, los beneficios que me ha traído y al menos sé de dos personas que se han convencido de que vivir con menos cosas es mejor.

Me he dado cuenta que muchas personas pueden tener muchas cosas de lo mismo, pensando en cuando se les acaben o gasten las anteriores ya las van a tener y así nunca les van a faltar, esta sensación de carencia nos hace llenarnos de muchas cosas repetidamente que en un futuro olvidamos que tenemos y volvemos a adquirir, es un ciclo de consumo impresionante.

Todavía no entro de lleno al reto de las cien cosas que he leído en más de un blog de mis queridos compañeros bloggeros,  me permito recalcar que como bien me dijo Isela en algún comentario, yo he decidido tener menos cosas y acumular más experiencias, pero no por eso no puedo tener lo que quiero tener.

No por el hecho de tener menos cosas voy a dejar de tener, cuidar y valorar aquellas cosas que con mucho sacrificio y mediante la definición adecuada de metas he logrado tener.

La adopción del minimalismo mejora sustancialmente nuestros hábitos vitales, hoy puedo decir que lo que realmente es importante para mí, material y tecnológicamente hablando cabe en una maletín para laptop, que cuando tengo un viaje corto sólo adecúo dicho maletín para tal efecto, que tengo un teléfono celular que me sirve de modem con lo que en cualquier emergencia sólo lo conecto a mi netbook y puedo cumplir con cualquier compromiso en cuestión de minutos.

La simplicidad con la que hoy manejo mis recursos me permite desentenderme de ellos y llevar a cabo una organización más adecuada a mi estilo de vida, trato de vivir cada día con menos preocupaciones.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Debemos romper la costumbre ancestral de acumular y si hay algo que realmente vale la pena acumular son nuestras experiencias de vida.

Omar Carreño

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9 Comments

  1. Omar, tienes toda la razón, no podría estar más de acuerdo en lo que dices.
    Adoptar la filosofía minimalista ha significado para mí un cambio radical, más viniendo del extremo opuesto. Me alegra que haya gente como tú divulgando esta manera de ver las cosas.
    Un abrazo

    • Hola Luis José,

      Creo que nuevamente coincidimos mi querido amigo, yo también estuve en el extremo opuesto, en su momento compraba películas, libros, discos y cosas que ahora he aprendido a simplificar de una forma asombrosa.

      Creo que el tener menos cosas nos puede ayudar a ver algo más allá de lo material, enfocarnos en cosas que nos dan una satisfacción más duradera y trabajar en mejores hábitos para ser felices.

      Mil Gracias por tu comentario,

      Saludos,

      Omar Carreño

  2. El ser diseñador hizo que empezara a estudiar el minimalismo como una corriente de expresión artística.

    Esto te torna, necesariamente, mucho más sensible entender el valor de los espacios vacíos en la obra creativa, pero también lo puedes extrapolar a tu vida cotidana.

    Las paredes de mi casa son blancas, planas. No hay decoración.

    Me di cuenta de la saturación en la que vive nuestra cultura occidental y lo mucho que la gente depende de sentirse oprimida por la cantidad de cosas que se acumulan.

    Estoy de acuerdo que hay que acumular experiencias, pero créeme que el reto de las 100 cosas es un ejercicio muy interesante y no para los no-valientes.

    El desprenderte de tus cosas te enseña que TODO en la vida es impermantente y que lo que te convierte en lo que eres, lo que te hace único, eres lo que llevas por dentro. Lo material viene y va, pero el acto humano y la grandeza del hombre es lo que se queda para siempre.

    Buen post como siempre, man.

    • Mi querido Morex,

      Mi inicio en el Minimalismo obedeció a buscar un cambio que me diera la posibilidad de emprender mejores cosas, lo conocí leyendo a Jerónimo Sánchez (El Gachupas) y lo adopté cuando conocí Valentina, poco a poco lo he ido mejorando leyéndote a tí y a los amigos blogeros españoles y argentino.

      Ha sido una forma muy palpable de mejorar, de cambiar ese hábito erróneo y negativo de acumular.

      El reto de las 100 cosas lo iniciaré ahora en mis vacaciones de diciembre, necesito el tiempo suficiente para poder empezar la eliminiación.

      Cada día empiezo a ver con mejores ojos en lo que me puedo convertir, esto es un cambio de vida totalmente y me da gusto.

      Mil Gracias por tu comentario amigo,

      Saludos,

      Omar Carreño

  3. Hola Omar,

    La verdad es que muchas veces me pregunto si no estamos todavía empezando a descubrir muchas actitudes que nos parecían perfectamente racionales pero que no son sino excusas para conseguir una satisfacción inmediata, sin tener en cuenta el largo plazo.

    • Hola Miguel,

      Tu reflexión esta llena de razón, pues lo que es normal ahora es llevarnos de cosas materiales, fuera de eso todo es raro y complejo, pero la verdad de las cosas es que muchas cosas que adquirimos sólo resuelven una cuestión momentánea, incluso satisfacer un deseo de posesión por el simple gusto.

      Mil gracias por tu comentario,

      Saludos,

      Omar Carreño

  4. ¡Tienes toda la razón Omar!
    Yo en casa siempre me quejo de lo devaluada que está la palabra “necesidad” siempre escucho “Necesito esa camisa”, “Necesito un PS3″ .. ¿Realmente se necesitamos tantas cosas? Vivimos en una época de consumismo increible que nos ha llevado a la situación en la que estamos: Gente que comprar cosas que no necesitaba con dinero que no tenía.

    • Hola Jordi,

      Mira que buena frase utilizas, “gente que compra cosas que no necesitaba con dinero que no tenía”, creo que muchas veces estamos más concentrados en pensar qué no tenemos que en lo que en realidad tenemos, es ahí donde surge el problema del consumismo, vamos muy rápido como si las cosas se fueran a terminar.

      Yo estoy contento encontrando gente como tú con la que me siento “más ubicado” ya que siento que a veces uno lucha contra una corriente muy fuerte, pero recuerdo que alguna vez Morelos Barros autor del Choco Buda me dijo que esta es una revolución y cuesta trabajo empezar, así que a seguir difundiendo el mensaje que poco a poco habrá gente que deje de necesitar.

      Saludos mi querido amigo.

      Mil gracias por tu comentario,

      Omar Carreño

  5. ¡Hola Omar!

    Las cosas que en realidad necesitamos son pocas: Comida, agua, ropa y un techo. Pero sobre todo necesitamos amor.

    Tristemente, el mundo en que vivimos ha tornado el amor agape en un amor hacia las poseciones materiales, hacia experiencias que degradan y hacia un amor propio desmedido.

    Lo material tiene su utilidad en cuanto cubre una necesidad real. En el momento que se busca cubrir un deseo, un capricho, entonces se pierde de vista el propósito de nuestra existencia.

    No se trata tampoco de vivir una vida de asceta, podemos de disfrutar de lo que la ciencia y tecnología ofrece, pero no al precio de perder nuestra identidad humana.

    ¡Recibe un abazote y espero que vayas bien con tu meta de dejar el hábito de fumar!

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