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En caso de duda

 

Existen muchas ocasiones en las cuales tomamos decisiones precipitadas, ya sea por que las circunstancias así lo ameritan o porque acontecen situaciones inusitadas que requieren de una rápida reacción y por consiguiente una valoración inmediata.

En la presente entrada quiero resaltar una situación específica que ocurre al momento de tomar una decisión, es el momento de la duda o del llamado sexto sentido, no conozco muchas teorías referentes a esta cuestión, sin embargo si he tenido ese extraño presentimiento cuando algo “no está bien”, es una sensación intrínseca en la cual sabemos que algo que estamos decidiendo no es lo correcto.

A mí me ha ocurrido en distintas cosas, incluso hasta escribiendo en el blog hay momentos en los que sé que determinada frase tocará fibras sensibles en alguien y dudo en dejarla y después como si hubiera sido una premonición llega el reclamo, que es parte de la esencia de emitir una opinión.

En otra ocasión, muy reciente por cierto, sabía que no tenía que comprar determinadas cosas, lo sabía, había un “algo” que me decía que no eran la mejor opción para lo que yo buscaba y bueno la situación me llevó a no escuchar esa “vocecita interior” y pues no, definitivamente hice tres gastos que bien pude haber omitido.

La cuestión es, detectar oportunamente cuando algo así ocurre y en caso de duda, mejor no hacer las cosas, ¿porqué? Por que no hay necesidad de vincular nuestras necesidades con situaciones que nos puedan hacer arrepentirnos más adelante, es normal experimentar, sin embargo siempre debemos tener presente que toda prueba lleva su margen de error.

Es indudable que ciertas cuestiones pueden verse con mejor perspectiva, si confiamos en ese sexto sentido que nos orienta y nos permite sentir cuando hacemos lo correcto o no, yo creo que constituye una parte del subconsciente que se presenta como forma de protección para evitar situaciones que no nos favorecen.

Los instintos nos permiten identificar situaciones en las que debemos realizar prudentemente las cosas, hacer caso omiso de esto nos lleva a cometer errores de los cuales seguramente nos arrepentiremos más tarde, pero ¿por qué es tan difícil hacer caso de esos ruidos internos que pueden evitar arrepentimientos posteriores?

La respuesta es relativamente sencilla, con base a mi experiencia, debemos darle emoción a nuestra vida, hacer que las cosas salgan de su rumbo para mantener un equilibrio en todo lo que hacemos, ponerle ese sentido de validez a las cosas que hacemos para que tengamos elementos de crecimiento personal.

Lo importante en todo esto es ser responsables de todo lo que hacemos y darnos cuenta de que si uno se cae debe aprender a levantarse, tantas veces como sea necesario; cumplir y cubrir con nuestras expectativas de manera efectiva cumpliendo con nuestros objetivos primarios y haciendo que todo tenga un sentido.

La mayoría de las cosas deben hacerse por convicción y ser firmes en lo que hacemos, decimos y enfrentamos cada día, pero no podemos dejar de escuchar esa voz interior que busca protegernos de nosotros mismos, pues puede ser una forma en la que podamos hacer la diferencia.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Darnos cuenta de que nosotros mismos somos los forjadores de nuestro destino y de nuestras decisiones, nos hace ser más sensibles a lo que nuestro interior nos dicta y hacer justo lo que más nos convenga, sin arrepentimientos ni dudas, simplemente hacer lo que más nos convenga.

OC

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