Pages Navigation Menu

El consumo racional minimalista

 Excited Shopping Woman

Hola, aquí estoy de vuelta después de unas merecidas vacaciones con muchas ideas y deseos por compartir todo lo aprendí, porque a pesar de haber estado desconectado tuve la oportunidad de observar distintos aspectos que considero ayudarán a seguir mejorando en el crecimiento de nuestras ideas para una vida mejor.

El tema de hoy tiene un enfoque meramente minimalista con lo relacionado al consumo, en mi reciente viaje estuve visitando a mis papás quienes viven en Washington, Estados Unidos y viví lo que llamo el síndrome del consumo racional minimalista.

En las tiendas se exhiben demasiadas cosas, hay cosas para todos los gustos y artículos que no podríamos imaginarnos, el mercado estadounidense brinda mucha oportunidad a aquellos inventores que produzcan por si mismos artículos que “faciliten” la vida del mercado, aunque sean cosas que solo tengan una utilidad pasajera o cuya calidad no sea la mejor.

Todo esto me lleva a darme cuenta porqué la necesidad de una cultura minimalista ha iniciado en un mundo donde existen posibilidades infinitas de consumo.

Siendo honestos y con sus respectivas diferencias, pero el mercado hispanoamericano e ibérico poco a poco van adoptando estas mismas tendencias con la introducción de grandes comercios que inundan de tiendas con productos de bajo costo, de manufactura asiática pero cuya calidad no es la mejor en todos los casos.

Hablaré claro, no estoy en desacuerdo en encontrar algunas cosas con bajo costo que puedan ser lo suficientemente útiles para suplir los precios que una marca cara pueda generar, lo que no comparto es el hecho de consumir cosas que no necesitamos y que todavía cuando lo hagamos sea de tan mala calidad que tengamos que suplirlo a la misma velocidad que lo adquirimos.

En muchas ocasiones el deseo por poseer algo es más fuerte que la verdadera utilidad que podamos darle a cierto artículo, el consumo racional minimalista consiste en que aprendas a adquirir aquellas cosas a las que les podrás sacar provecho en distintas ocasiones, que realmente necesites y que sustituyan algunas que ya no te sirvan.

No soy un minimalista que comparta la idea de “contar” el número de artículos que tenemos, pero sí creo que debemos aprender a tener aquello que realmente ocupamos para vivir, todo lo que sobre tiene que salir con la finalidad de que siempre estemos en equilibrio y nunca en saturación.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: El Consumismo Racional Minimalista es la forma de mantener el equilibrio en nuestras posesiones, no basta la depuración si seguimos abriendo el grifo para que sigan cayendo más cosas en nuestro armario, debemos sacar lo que no usamos y tratar de adquirir aquellas cosas que tengan utilidad para nuestra vida, si esto es necesario.

Omar Carreño

Conoce mi nuevo libro “CAMINO AL MINIMALISMO” solo tienes que dar clic aquí.

 

Si te ha gustado esta entrada, te invito a que recibas Análisis Realista en tu correo electrónico, para suscribirte sólo tienes que dar clic aquí.

Sígueme en Twitter:@OmarBlogAR

 

Fotografía  de Stock.XCHNG

 

 

 

4 Comments

  1. Coincido con tu opinión de evitar productos de mala calidad. Son productos con un precio muy atractivo pero que suelen romperse pronto o incluso no cumplen bien con su cometido – grapadoras que no grapan, maquinillas de afeitar que no afeitan, etc.

    Prefiero pagar más y adquirir productos que me van a durar toda la vida o al menos muchos años.

    Un abrazo

  2. Estoy como sabes totalmente de acuerdo contigo, aquí en la península ibérica llevamos años con esa lacra hasta que reventó en toda la plenitud el desastre…
    Para el que no lo conozca le sugiero que visite esta entrada donde me lamento de lo conseguido en mi sociedad con por usar unos criterios equivocados y dañosos… http://tribunaavalon.blogspot.com.es/2011/07/nuestro-paro-actual-es-consecuencia-de.html

    Me ha encantado tu párrafo: “No soy un minimalista que comparta la idea de “contar” el número de artículos que tenemos, pero sí creo que debemos aprender a tener aquello que realmente ocupamos para vivir, todo lo que sobre tiene que salir con la finalidad de que siempre estemos en equilibrio y nunca en saturación.”

  3. El problema, Luis José, es que no siempre puedes estar seguro de que pagando más tienes un producto mejor. En la telefonía móvil los teléfonos, incluso los más caros, quedan obsoletos en dos años, fomentando un ciclo de compra que además no es nada barato. Yo creo que estos objetos que quedan obsoletos rápidamente no deben comprarse; en su lugar compra el teléfono más barato de la gama y así lo cambiarás con menos duelo cuando toque. En mi caso, compré un Nokia de 25 euros (vale, no es smartphone, ni GPS, ni traduce del arameo…) y, si lo pierdo no me inmutaré lo más mínimo cuando compre otro.

  4. Gracias por tus consejos, realmente son de mucha ayuda. Debo decir que soy una acumuladora reformada trato de aplicar el concepto minimalista en mi vida, claro aveces tengo tropiezos vale pero puedo controlar mis impulsos.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *