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Créeme ¡Sí tienes tiempo!

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Cuando escribí mi libro #SoyProductivo sólo pensaba en una cosa: ayudar a la gente a eliminar el pensamiento de “No Tengo Tiempo”. La verdad de las cosas es que es un tema apasionante y siempre tengo algo nuevo que decir al respecto.

Sé muy bien que es más fácil quejarnos y decir que no tenemos tiempo que buscar una forma de dejar de hacer aquellas actividades que no nos aportan y que nos hacen sentir que el día se nos va escurre como agua entre las manos.

Muchos dejamos de hacer cosas que nos importan porque creemos que no tenemos tiempo para ello, sin embargo el problema no es tanto eso, la situación radica en la forma en la que desarrollamos nuestras actividades diarias y la forma en la que nos enfrentamos a ellas.

Todo se trata de nuestras decisiones, así de simple, tus decisiones determinan la forma en la que gestionas tu productividad y por consecuencia todas las tareas que vas realizando día con día.

Vamos por partes

Todos los días tienen 24 horas, considerando que tengas algunos buenos hábitos vitales deberías dormir unas ocho horas, desayunar, comer y cenar en tal vez dos horas y media, aseo y cuestiones personales otras dos horas y supongamos que le daremos a nuestro día dos horas de colchón por todo aquello que son tiempos muertos o de convivencia con otras personas. En total me dan 14 horas y media, por lo que me quedan exactamente nueve horas y media para ser productivo.

Si lo quieres ver así, estoy dando tiempo para hacer cosas durante un día por un total de 9.5 horas, la realidad es que si ocupáramos ese tiempo de forma eficiente, es muy buen tiempo para realizar nuestras tareas, sin embargo he descubierto el problema, desperdiciamos mucho de este tiempo en cosas sin importancia.

Durante año he analizado el comportamiento de las personas para encontrar la razón por la que decimos siempre que nunca hay tiempo y la razón principal son las distracciones, nos cuesta mucho trabajo mantener nuestra atención en algo por mucho tiempo y ese es el primer gran problema.

Entre las constantes notificaciones de nuestros teléfonos celulares, la enorme cantidad de información a la que estamos expuestos gracias al internet y las redes sociales y nuestros deseos por hacer cosas que no aportan ningún valor nuestras nueve horas y media se van reduciendo dramáticamente.

Analiza bien cuánto tiempo le dedicarías a concluir tu trabajo si no estuvieras haciendo cosas que no son importantes, cuánto tiempo te tomaría terminar un reporte si no te distrajeras, qué tanto podrías hacer si dedicaras menos tiempo a la televisión y a las redes sociales.

He notado que mis días son más largos si reduzco el tiempo que paso en internet, por el contrario, también me doy cuenta que si puedo estar concentrado un buen rato en lo que hago, termino todo más rápido y me queda más tiempo para hacer las cosas que me importan realmente.

La solución

¿Has notado cómo todo lo terminas más pronto cuando ha llegado el momento de la entrega? Esto ocurre porque sabes que tienes el tiempo encima y evitas absolutamente las distracciones enfocándote en terminar, ¿Qué crees que ocurriría si hicieras precisamente eso en cada oportunidad que tuvieras?

Si no te has distraído y has podido llegar hasta esta parte de la lectura entonces te voy a dar la receta mágica para solucionar el problema de la falta de tiempo:

  1. Enfócate en terminar. Cuando empieces una actividad hazlo con la mentalidad de terminar en ese mismo acto, así tendrás una motivación adicional para seguir adelante.
  2. Elimina todas las distracciones. Escóndete el teléfono móvil, desconecta el internet y apaga la televisión, de otra forma nunca tendrás tiempo para terminar tus actividades.
  3. Establece una lista de actividades. No quieras comerte el mundo en un día porque entonces la frustración por los pendientes que no puedes terminar hará que tu vida se vuelva una pesadilla, programa algunas actividades para que puedas ir realizando durante el día y si tienes oportunidad de hacer algo más ¡Adelante!
  4. Haz algo que sea importante para ti. No olvides dedicarle un poco de tiempo a lo que sea verdaderamente importante para ti, ya sea platicar con tu pareja, leer un libro, ver un programa de TV, hacer ejercicio, en fin, haz lo que te motiva y para lo que siempre has dicho que no tienes tiempo.
  5. Evita la mentalidad negativa. Trata de cambiar tu mentalidad, al decir: “No tengo tiempo”, estás anteponiendo situaciones que no son ciertas, cambia el discurso por: “Me tengo que organizar mejor”.
  6. No te excedas. Siempre establece límites positivos que te den la posibilidad de desarrollar todo en tu vida, no por terminar hoy este proyecto mañana ya no tendrás más trabajo, no pasa nada si no ves todas las noticias en tus redes sociales, en fin trata de dar un equilibrio a tu vida para que veas que si hay tiempo.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Siempre busca hacer rendir tu tiempo y tu ánimo, si no lo consigues estarás entrando en un mundo de desgano y descontento general.

 Omar Carreño

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3 Comments

  1. Amigo Omar, te aporto una frase de Teresa de Calcuta al efecto: “Pasamos mucho tiempo ganándonos la vida, y muy poco viviéndola”

  2. Gracias Omar por el artículo, cómo siempre muy bueno.
    En mi caso personal, siempre me quitaba mucho tiempo la lectura de diferentes fuentes de información durante el día. Estaba inscrito a un sin número de Rss. Hice un poda radical centrándome solo en aquellos blogs, diarios y revistas que me ayudan en lo profesional y personal.
    Doy fe que la intoxicación por exceso de información existe.

    Un abrazo.

  3. Vivimos en un mundo tan acelerado que muchas veces no vemos cosas que debemos hacer para llenar nuestro espiritu, prferimos llenar nuestro bolsillo.

    No todo es dinero en la vida, hay otros valores que no podemos dejar de lado, porque nos complementan como seres humanos. Lo ideal como solución integral es tener un equilibrio entre el trabajo y vivir con la familia.

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