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Cómo enfrento las tareas complejas

En mis funciones como abogado en una Institución Gubernamental me encuentro diariamente con distintas actividades propias de mi formación, aspecto que me apasiona, pues el proyectar resoluciones de procedimientos requiere realizar una estrategia y correlacionar muchas evidencias que den pie a una verdad jurídica.

Desafortunadamente también hay algunas otras actividades que no me apasionan tanto y que incluso con mis hábitos productivos, el simple hecho de iniciarlas me resulta complejo, de manera inconsciente las voy postergando y afortunadamente ya he ido aprendiendo la forma para enfrentarlas, de eso refiere este artículo.

Lo primero que hago es abolir la actitud negativa, aunque el revisar información en expedientes de veinte años de antigüedad no resulta lo más apasionante del mundo, si me quedo estático pensando y renegando en lo mismo estoy perdiendo tiempo valioso para prepararla, así que lo que me sirve es cambiar mi actitud interna al respecto y enfrentarla cuanto antes.

Por más corta o larga que sea la actividad, lo primero que hago es definirla como un nuevo proyecto y desmembrarla en todas las tareas o próximas acciones que debo realizar al respecto, esto tiene una función sumamente motivante para mi, ya que aunque no sea la actividad más “importante del mundo”, ya tiene un carácter de importancia que yo le estoy dando.

En esto puedo tardar hasta diez minutos, pero son los diez minutos mejor invertidos de todo el proceso, pues me permite definir todo lo que debo realizar desde ir a por los expedientes hasta la elaboración del formato de reporte que enviaré al finalizar la actividad. Aquí uso la analogía del General que plantea la estrategia para la próxima batalla, es la mejor forma de organizar la mente y generar motivación.

A continuación el siguiente paso y más importante, si no tengo otra actividad pendiente de concluir con anterioridad, es iniciar con la tareadifícil”, en ocasiones tengo que revisar la información de ciertos funcionarios en una determinada zona geográfica y se trata de buscar con lupa todos los detalles de su expediente laboral, gente que ingresó en 1991 y cuyos documentos ya están más oxidados que la Estatua de la Libertad.

Cuando inicio, los primeros minutos son fundamentales, por lo mismo, trato de eliminar todas las distracciones posibles, cierro todas las ventanas de Internet y en muchas ocasiones si no la voy a ocupar, pasmo la pantalla de mi computadora.

Me pongo mis audífonos escuchando música clásica en su mayoría, la cual he dividido en Clásica o Clásica intenso, esto es buenísimo, porque empezar con O Fortuna de Carmina Burana me pone de un humor increíble, hasta me hace sentir en las películas épicas de los romanos. Aunque también si hay actividades mecánicas, que las hay, prefiero un poco de música moderna que me aisle del mundo. Esta es la principal función de la música: Mi aislamiento con la tarea.

Conforme voy concluyendo actividades las voy registrando como terminadas y poco a poco el proyecto se va aligerando. Trato de hacer pausas breves cada 45 minutos, ya que me he dado cuenta que estos descansitos de dos o tres minutos, estirándome me dan la oportunidad de descansar muchísimo.

Ya el tercer descanso puede ser de más tiempo y así me levanto, me sirvo agua, o dependiendo de la urgencia y el tiempo de que dispongo, a veces puedo leer un feed y sugerirlo en Twitter, pero trato de no hacerlo por más de diez minutos, porque esto puede ser adictivo.

Así me llevo el día y cuando menos me doy cuenta, he escalado toda la montaña, lo mejor es que aunque es complicado ya hay un avance considerable. Cuando se tratan de actividades meramente de concentración (análisis jurídicos) la dinámica es un poco diferente, en esos casos me dejo llevar por la actividad y voy avanzando conforme mi estado de flujo me va elevando, de eso hablaré en otro artículo.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Poder preparar las tareas complejas nos da la oportunidad de visualizar el momento de su conclusión, así que lo más importante es quitarnos la pesadez de encima y empezar a desarrollarla. ¿Cuáles son tus tareas complejas?

Omar Carreño

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6 Comments

  1. Muy buen post amigo, en efecto lo que mas quita tiempo son las tareas aburridas, precisamente por eso, por que las calificamos de aburridas y postergamos demasido en iniciarlas, donde también coincido contigo el hecho de iniciarlas es lo que más flojera da, por lo que se vuelve un círculo vicioso, en ese sentido lo que sugieres resulta de gran importancia ;D

    • Hola amigo,

      Pues tú bien sabes como yo la dificultad de las tareas a las que nos enfrentamos en ese sentido, pero creo que cuando nos decidimos a empezar tenemos el 80% del objetivo logrado.

      Mil gracias por tu comentario,

      Te mando un abrazo.

      Omar Carreño

  2. ¡Hola organizadísimo Omar!

    Mi admiración y respeto hacia tu forma de enfrentar lo tedioso. Ese debe de ser el talón de Áquiles de la mayoría y estoy seguro que estas sugerencias nos habrán de ayudar a más de uno. Felicidades.

    ¡Abrazos desde anda el Coy!

    • Hola Ricardo,

      Un verdadero honor pariente, aunque todavía estoy en el camino para ser verdaderamente organizadísimo, la verdad es que trato de compartir lo que me está funcionando.

      Mil gracias por tu comentario,

      Te mando un abrazo.

      Omar Carreño

  3. Las pausas como comentas aunque sean de minutos, bien espaciadas son una maravilla. No sólo por refrescar la mente si no porque logran que no hagas “pausas involuntarias”, o lo que es lo mismo, que te des cuenta tras varios minutos de que estabas pensando en algo completamente ajeno a tu tarea. Un saludo!

    • Hola Iago,

      Honestamente yo no daba mucho crédito al inicio a esta forma de trabajo, pero la realidad es que si funciona, las pausas programadas nos llevan a una motivación adicional. Lo más importante de esto es saber gestionarlas.

      Mil gracias por tu comentario,

      Te mando un abrazo.

      Omar Carreño

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