Pages Navigation Menu

Aprendiendo a Trabajar 2. Puntualidad en las entregas

 

“Podrás tapar las manecillas del reloj con tu mano, pero nunca podrás tapar el tiempo perdido.”

En esta segunda entrega de la serie “Aprendiendo a Trabajar” quiero dedicar el espacio a un factor imprescindible y necesario para todos, la gestión del tiempo con base en la puntualidad en las entregas.

No hay momento más bochornoso para nadie que trabaje que tu jefe te llame y te pida algo que tenías que haber entregado para ayer sin que medie justificación por tu retraso, ¿Qué puedes contestar? “Es que me la pasé chateando con un amigo del que no sabía nada hace años”. No, eso no habla de un buen profesional.

La puntualidad es una cualidad imprescindible en cualquier área laboral en la que te encuentres, visualiza la siguiente escena, vas a un restaurante y la persona en la entrada te recibe amablemente, te asigna una mesa y pasados diez minutos no hay quien te de ni siquiera una carta.

Al cabo de un rato llega el mesero te saluda, te entrega una carta y se marcha, pasan otros diez minutos y llega a pedirte las bebidas y así durante toda la comida, sin siquiera una disculpa no me dejarás mentir pero a menos que no haya más opciones de comida, tu mentalidad y actitud con relación a este lugar solo te hará pensar en no volver, no quiere decir que no seas paciente, pero es que uno espera un servicio en tiempo y de calidad, así es la industria restaurantera.

Ahora imagina que tú te retrasas con una entrega, ya sea a tu jefe, a tu cliente o a un colaborador, la sensación será similar, a la descrita en el ejemplo, solo que aquí se trata de algo que debes presentar; es muy válido dilatarse mientras que el receptor final tenga conocimiento de los motivos, siempre que estos sean los suficientemente fuertes y sea una cuestión ocasional, más no se trata de volver el retraso y la impuntualidad un hábito.

No debes esperar hasta el momento de la entrega para hacer conocer al receptor los motivos válidos por los cuales se dio el retraso, debes anticipar esta cuestión lo suficiente para tomar medidas ya que nunca debes suponer nada, en el trabajo ninguna cotidianidad hace la regla, así que no supongas o no pienses por los demás, si tienes una fecha límite para hacer una entrega no supongas que el receptor lo necesita para otro momento es ahí el momento preciso.

Lo peor que puedes hacer en un trabajo es pensar por los demás, las fechas límites que se te han establecido tienen una razón de ser y si aceptaste tienes un compromiso que cumplir, esta es una de las reglas que mejor hablan de ti.

Trata de ser diligente y si te dan la oportunidad de elegir tus plazos, siempre bríndate un periodo de gracia por cualquier eventualidad, pero programa tu entrega para un día de anticipación como si no existiera ese periodo extraordinario, así podrás enfrentar cualquier eventualidad.

La puntualidad permite generar programación de cosas para todas las personas, tú no sabes si el hecho de que te hayan encargado algo para las cuatro de la tarde significa que alguien lo requiere para una reunión a las cinco, por lo tanto debes considerar el tiempo de los demás como si fuera el tuyo, no hay pretexto que justifique razones para no cumplir con tus obligaciones.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Debes considerar la gestión del tiempo como algo que podría afectarte a ti, siempre visualiza una situación en la que a ti te hayan hecho esperar, como si recibieras una estafeta en la carrera de los 400 metros de relevos todo debe funcionar de manera perfecta y sincronizada.

Omar Carreño

Si te ha gustado esta entrada, te invito a que recibas Análisis Realista en tu correo electrónico, para suscribirte sólo tienes que dar clic aquí.

Sígueme en Twitter:@OmarBlogAR

Artículos relacionados

Aprendiendo a trabajar 1. La importancia de la Actitud  

Nueva Serie: Aprendiendo a Trabajar

Combatiendo frontalmente la Procrastinación

 ¡Qué fácil es distraerse! Solución: Concentración Productiva 

 Sistema para elaborar listas de tareas o acciones. 

Fotografía de Stock.XCHNG

6 Comments

  1. El pasado Domingo me pasó lo que citas en tu artículo. Me senté en la mesa de un bar para comer y pasaron diez minutos sin que me diesen siquiera la carta o me saludasen. Parecíamos invisibles. Evidentemente, me levanté y me fuí. Queda mucho por aprender sobre atención al cliente. Debemos aprender a tratar a nuestros compañeros de trabajo como a clientes.

    • Hola Rubén,

      Primero que nada lamento mucho la situación tan incómoda que has pasado, te puedo decir que aquí en México me llegó a ocurrir algo similar y pues nada de servicio porque no tenían suficientes cocineros.

      Al fin sin comida ni nada nos hicieron el cobro de las bebidas, mismas que pagamos pero sin mucho agrado.

      Este tipo de situaciones pueden cambiar totalmente la percepción de un lugar, la idea que tengas depende del buen trato, del buen servicio, que hagan que te enamores de eso y de ahí viene la recomendación.

      Mil gracias por tu comentario amigo.

      Te mando un gran abrazo…

      Omar.

  2. Terrible mal de los latinoamericanos, que cuesta horrores erradicar. Pero no puedo más que concordar contigo. Fundamental la puntualidad. Te hace ver confiable, y digno de confianza.

    Excelente Omar!

    Un abrazo

    JC
    http://comomeorganizo.blogspot.com
    Twitter: @ComoMeOrganizo
    Ultima Nota: La Dualidad Enfoque-Dispersion

    • Hola JC,

      Pues lamentablemente no creo que sea nada más una cuestión de los latinoamericanos, creo que tiene que ver con el exceso y las cargas de trabajo, la procrastinación y la falta de deseo por hacer las cosas mejor.

      Vamos poco a poco mejorando mi querido JC.

      Por cierto me encantaría que salieras del anonimato, yo también lo hice al principio pero muchas veces es mejor conocer a la persona que está detrás del artículo, es una opinión humilde.

      Mil Gracias por tu comentario, valoro mucho.

      Te mando un gran saludo.

      Omar Carreño

  3. Must Read!

    • Mil Gracias Carlos, pendientes entonces. Te mando un gran saludo.

      Omar Carreño

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *