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A vivir mejor 4: LENTITUD

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“Voy despacio, pero jamás desandando lo andado” (Abraham Lincoln)

Hace algunos años cobró mucha fuerza el movimiento “Fast” (rápido). Todo tenía que ser rápido bajar de peso rápido, comer más rápido, vivir más rápido para ir a la cabeza de la competencia capitalista y así en cierta forma solucionar nuestra vida más rápido, con ello alcanzaríamos el “éxito” más rápido y estaríamos en posibilidad de tener una vida plena rodeada de todos los lujos que harían nuestra vida feliz.

La verdad es que al paso del tiempo nos dimos cuenta de que la vida “Fast” sólo trajo como consecuencia problemas de salud, disolución familiar, frustración y en el peor de los casos una gran depresión.

Por eso, hoy en día pugnamos por el movimiento Slow” (lento), vivir mejor implica precisamente eso “¡Vivir!” disfrutar de cada una de las cosas que se hace, aprender a adoptar los hábitos que mejoren nuestro estilo de vida de manera paulatina y sobre todo cultivar la paciencia como herramienta sustancial para que las cosas sucedan.

Lo que era en un inicio

Ahora que tengo el gusto de compartir y aprender de la vida desde sus orígenes al lado de mi bebé, me doy cuenta que las presiones son algo auto impuesto, él tiene una sola función en la vida: SOBREVIVIR, sus instintos primarios lo que le dictan en cada momento es que se proteja y se alimente, avisándonos el preciso momento en que tiene que comer, cuando algo le incomoda, pero él no tiene ninguna prisa de nada, todo pasa sin importancia, no hay estrés ni preocupación.

Su felicidad está en placeres más simples que le traen tranquilidad, en su caso satisfacción de la necesidad es igual a tranquilidad, felicidad es satisfacción de la necesidad con grandes muestras de cariño.

Viviendo lento

Con base en estos análisis mi propuesta para vivir mejor es re aprender a vivir lento, lo cual es un proceso que requiere de mucho tiempo, así como también de un cúmulo de cambios que logren que te des cuenta que lo importante es conseguir el objetivo, no reventarte a la mitad del camino por hacerlo todo a las carreras.

En este sentido propongo que vayamos por partes, la intención es que logres satisfacer la mayor cantidad de necesidades de la mejor manera posible, entonces se trata de hacerlo con base en un proceso, evitando en la medida de lo posible creer que todo tiene que resolverse rápido, sino que de lo que se trata es que obtengamos resultados duraderos y positivos.

Ejemplos para aprender la idea de cómo vivir lento

Viviendo lento: ¿Qué ganamos de andar corriendo de un lado a otro por la presión de llegar? La verdad de las cosas es que en el mejor de los casos un estrés muy elevado que nos pone en un estado de tensión y de mal humor muy evidente, la mejor manera de poder organizar nuestro tiempo y dejar de vivir bajo presión es hacer una cosa a la vez, hacerla anticipando muy bien nuestras acciones y tratando de evitar las distracciones que invariablemente nos harán retrasarnos.

Comiendo lento: Uno de los momentos de mayor relajación e introspección en la vida es la alimentación, ¿Quieres tener una buena salud? Disfruta plenamente de tus alimentos, haz pausas entre cada bocado, disfruta los sabores, no te presiones, estos momentos te darán la motivación y energía necesarias para hacer mejor tus actividades. Si eres fanático de la comida rápida lo único que obtendrás rápidamente serán kilos y kilos de sobrepeso que difícilmente podrás bajar.

Evita el pensamiento “Fast”: Muchas veces la publicidad engañosa nos invita comprar productos que solucionaran nuestros problemas de manera rápida, normalmente con “10 minutos al día”, pues déjame decirte algo, las letras pequeñas del pensamiento “Fast” invariablemente te impulsan a vivir haciendo cosas de manera lenta (Slow), los cambios que ofrecen deben darse con modificaciones en tu estilo de vida, si no lo haces no “garantizan los resultados inmediatos“, nada que sea rápido funciona de verdad. Para bajar de peso tienes que hacer dos cosas fundamentales: Cuidar tu alimentación y hacer ejercicio, cualquier método por más químico que sea sólo te garantiza resultados si incorporas a tu vida estos dos factores por un tiempo indefinido de vida lo cual requiere disciplina, sacrificio y esfuerzo que van aparejados a una buena dosis de tiempo.

Elimina aquellas actividades que te saturen innecesariamente: Si quieres vivir mejor tienes que vivir más lento, para vivir más lento tienes que poder enfocarte en aquello que es realmente importante para ti, evita hacer las cosas aprisa, elimina lo que no es necesario y vive más tranquilo, tal vez lo veas como algo difícil pero es el tiempo el que lo vuelve más simple, Carl Honoré en su libro Elogio de la lentitud nos dice:

“Hay que plantearse muy seriamente
A QUÉ DEDICAMOS NUESTRO TIEMPO.
Nadie en su lecho de muerte piensa: “Ojalá que hubiera pasado más
tiempo en la oficina o viendo la tele”, y, sin embargo, son las cosas
que más tiempo consumen en la vida de la gente.”

Por último, recuerda que “Vivir mejor” es un trabajo de mucho esfuerzo, trabajo y disciplina, sobre todo porque tienes que “reconstruir” lo que de origen era perfecto, así que madruga, descansa, elige y sobre todo planea y verifica de esta forma no tienes porqué vivir apurado.

Mi Análisis Realista del día de hoy es: Nada es gratis, todo tiene sus procesos, sus razones y sus tiempos, así que empieza a darte la oportunidad de descubrir el mundo de vivir un poco más lento y entonces así recuperar la tranquilidad que necesitas para hacer mejor las cosas.

 Omar Carreño 

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2 Comments

  1. Omar, me ha encantado tu entrada de hoy. Hace tiempo ví una entrevista de Carl Honoré y me enamore de su libro. Justo por todo lo que se comenta tengo el reto de cultivar y elaborar mis propios alimentos; me encanta correr pero evito usar un reloj para medir mi tiempo. Me encanta leer pero no me urge terminarlos o devorárlos. No ha sido fácil. Muchas veces me encuentro estresada, a prisa, preocupada pero lo importante es darse cuenta, desacelerar y disfrutar. Que padre que puedas inculcarselo a tu hijo desde ahora. Saludos!

    • Hola Astrid,

      ¡Amiga! ¡Qué gusto! La verdad es que esta serie “A vivir mejor” tiene impactos muy distintos en cada uno de nosotros.

      Me da mucha emoción que nos compartas a detalle tu experiencia con la forma de llevar una vida más lenta y enfocada en lo que tienes que hacer, me encanta que también reconoces el hecho de que uno a veces se encuentra en situaciones estresantes, pero está en nosotros la forma en la que podamos controlarlo.

      Como bien señalas al final de tu participación espero tener la oportunidad y la sabiduría de enseñarle a mi niño el poder de la vida enfocada en lo importante, no me quiero imaginar lo que pudo haber hecho con mi vida hace 25 años.

      Mil gracias por tu comentario.

      Un saludo.

      Omar

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